Los Angeles Lakers no levantan cabeza durante la pretemporada.
Ya se han jugado cuatro partidos de los ocho previstos y todavía no han podido cerrar ninguno de ellos con victoria. Como dicen muchos de los jugadores (coach incluido), eso es lo de menos, aunque la realidad es que, aunque sea durante el campamento, nunca gusta sucumbir, sobre todo cuando los contrincantes también rotan a sus jugadores y están en el mismo puntos de la temporada.
Es cierto que se han visto destellos de los titulares: Kobe Bryant no dejó títere con cabeza y en el encuentro ante Utah Jazz del martes demostró que sigue siendo primordial (jugó poco más de 29 minutos y anotó 31 puntos); Steve Nash lidera con esa forma de jugar tan futbolera que desquicia a las defensas y Metta World Peace, en líneas generales, está siendo sinónimo de pundonor.
Pero hay un hecho que está marcando el devenir de estos partidos (obviando la baja continuada de Dwight Howard y otras esporádicas de otros jugadores como Gasol o Bryant) y es el papel de los reservas, que en algunos casos, están dejando mucho que desear.
Nadie quiere hablar de ello dentro del equipo y maquillan las críticas con argumentos como "estamos en construcción", "debemos mejorar varios aspectos" o "necesitamos jugar todos juntos" (en una clara alusión a la necesidad urgente de contar con Howard). Aun así, hay jugadores que deberían tener más ritmo y efectividad por lo que significan en el esquema de Mike Brown de cara a la temporada regular, tanto titulares como de banca. Centrémonos en la segunda y tercera unidad, y es que la urgencia por mejorar la imagen de banquillo del año pasado es primordial.
ANTAWN JAMISON
Junto al lesionado Jordan Hill, está llamado a ser el sexto hombre cuando Dwight Howard esté recuperado. Brown está demostrando que es una de las primeras alternativas con la que está contando desde la banca durante estos encuentros marcados por las rotaciones e incluso fue titular el martes.
Le está costando mucho trabajo agarrar el ritmo y cumplir con las expectativas. Lleva jugados 96 minutos en cuatro citas (una media de 24 minutos PP) y su balance anotador deja mucho que desear: acumula 23 puntos y su coeficiente es de .275 en ocho anotaciones sobre 29 intentos en tiros de campo.
Estas cifras se alejan considerablemente de la media de su carrera (12,6 PPP con un coeficiente de .428 en casi 25 minutos de juego PP). En el apartado de los rebotes, lleva una media de 4,25 por juego mientras que su balance como profesional vislumbra 5,2 RPP. Le queda mucho por hacer a Jamison para estar a la altura de las circunstancias, ya que a su falta de efectividad se le están juntando las carencias defensivas. Es pronto para sacar conclusiones, pero los números no engañan.
STEVE BLAKE
Llamado a ser el refuerzo de Steve Nash, lo cierto es que a Blake le están saliendo competidores y su puesto no está para nada asegurado. Si hay algo que sobra en el equipo son armadores y lo suyo será un duelo a cara de perro con Chris Duhon e incluso Darius Morris. Aunque vaya a ser su tercer año en el equipo, no parece que Brown le esté dando prioridad. No participó en la primera de las dos citas ante Utah Jazz y si comparamos la pretemporada pasada con esta, es obvio que Blake no atraviesa por un estado de forma óptimo. Lleva jugados 43 minutos (14,3 MPP en tres citas) donde acumula 2,6 APP y 1 PPP. Hace un año, el jugador se dio un festín anotador durante los dos encuentros en los que participó en la pretemporada, al llegar a los 27 puntos y el coach contó con él mucho más que en esta ocasión (52 minutos). Con un salario alrededor de cuatro millones de dólares, su futuro en un corto plazo podría estar en el aire si Duhon y Morris aprovechan sus oportunidades.
JORDAN HILL
Poco se puede decir de Hill esta pretemporada. Una hernia discal detectada luego del primer encuentro ante Golden State Warriors le dejó en el dique seco. Su ausencia está retocando los planes de Mike Brown para la posición de centro, ya que se vio obligado a contar con Robert Sacre, sin duda la sorpresa de la pretemporada. Sin una fecha de retorno asegurada, Hill deja un hueco con el que se contaba para mejorar la cara que la segunda unidad dejó durante la campaña pasada.
JODIE MEEKS
Se trata del cambio natural de Kobe Bryant y su estado de forma va creciendo con los partidos. Si en los tres primeros encuentros participó durante 43 minutos para anotar 11 puntos, tan solo en la última cita ante Utah Jazz, certificó 12 unidades en casi 19 minutos para ser el segundo máximo anotador por detrás de Bryant. Meeks no comenzó bien la pretemporada, pero cada vez se acerca más a las cifras del año pasado, cuando militó en Philadelphia 76'ers, donde logró 8,4 PPP. Se le ve con muchas ganas de agradar, algo muy positivo para la confección del equipo.
ROBERT SACRE Y DEVIN EVANKS
Sin duda están siendo dos de las sorpresas de este campamento. El primero llegó como Mr Irrelevante luego de ser escogido en la última posición del Draft de la NBA y ha comenzado de titular todos los encuentros de la pretemporada. A Sacre le sonó la campana con las lesiones de Howard y Hill y está cumpliendo con creces. Acumula 7 PPP y 4,7 RPP, además de estar adquiriendo experiencia para ser uno de los reservas fijo de la temporada. Evanks, por su parte, afronta su tercer año vestido de oro y púrpura y está muy enchufado. Lleva 8,5 PPP en las cuatro citas que ha jugado (un total de 15,5 MPP), tres asistencias y siete rebotes. Va camino de convertirse en un buen sustituto para Metta World Peace.
CHRIS DOUGLAS-ROBERTS
Aunque tenga su luchar su puesto con Antawn Jamison y Earl Clark, lo cierto es que está dejado buenas sensaciones en el poco tiempo que está jugando. Participó en las tres primeras citas un total de 8,6 MPP para llegar a los 5,3 PPP. En ese tiempo ha superado en efectividad a Jamison, ya que acumula .500. Brown decidió darle descanso ante Utah.
Al resto de los reservas: Earl Clark (lesionado), Darius Morris, Andrew Goudelock, Greg Somogyi, Darius Johnson-Odom, Ronnie Aguilar y Reeves Nelson les hace falta más minutos para poder dar el do de pecho y crecer dentro del equipo.
Hay muchas cosas que han de mejorar en los Lakers, tanto en la primera como en la segunda unidad. Las exigencias son muchas y aunque la baja de Howard es considerable y aún no se ha visto al equipo estrella junto sobre la duela, lo cierto es que los reservas que más utilizará Brown deben mejorar, y es que el peso de la temporada también caerá sobre ellos. Para bien o para mal.
Por Gonzalo Aguirregomezcorta - ESPNDeportesLosAngeles
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