Pregúntales a los miembros de la organización de los Boston Celtics si la escuadra del 2012-13 es el equipo más talentoso desde el comienzo de la era del Big 3 y obtendrás tres clases de respuestas.
Tenemos (1) el Líder Enfático, (2) el Entrenador Optimista, y (3) el Capitán Prudente. Lo que no encontrarás es a alguien remotamente pesimista o incierto de que este conjunto tenga, al menos, la oportunidad de ser tan profundo y talentoso como el equipo de campeonato del 2007-08.
Ahora bien, el campo de entrenamiento tiende a ser un festival de optimismo desenfrenado para los 30 equipos de la NBA, la oportunidad para los felpudos del año pasado de proclamarse de vuelta en la cacería con una pizarra limpia. Pero estos Celtics se sienten verdaderamente impulsivos con la colección de talento en su roster.
El presidente de operaciones de básquetbol de los Celtics, Danny Ainge, y su personal tuvieron que encarar una tarea de enormes proporciones esta temporada baja: re ensamblar el núcleo de Boston y volver a surtir un plantel que sólo tenía cuatro jugadores bajo contrato al principio del verano.
Ainge y sus asistentes Mike Zarren y Ryan McDonough, junto con el director de personal de jugadores Austin Ainge, procedieron a, en ningún orden en particular, seleccionar a Jared Sullinger, Fab Melo y Kris Joseph en el draft; renovar los contratos Jeff Green, Chris Wilcox y Kevin Garnett; fichar a los veteranos Jason Terry, Jason Collins, Darko Milicic y Leandro Barbosa, y a trabajar en un acuerdo de firma y canje para tomar a Courtney Lee.
Boston hizo todo esto y además mantuvo un presupuesto modesto dadas las limitaciones del tope salarial luego de usar el valor total de la excepción de nivel medio. ¿El resultado? Un roster que, en teoría, podría ser el más profundo y el más talentoso desde que colgaron la bandera N° 17.
Rajon Rondo sorprendió a varios en el inicio del campo de entrenamiento cuando sugirió éste es el equipo más talentoso de todos los que ha sido parte. Tras un puñado de entrenamientos informales de temporada baja, Rondo ya estaba dispuesto a comparar este plantel con la última plantilla de campeonato de Boston, cuando el banco contaba con jugadores de la talla de James Posey, PJ Brown, Eddie House, Tony Allen, Glen Davis y Leon Powe.
Dos días antes del inicio de la temporada regular, Rondo no se echó atrás.
"Tenemos muchos jóvenes ahora", dijo Rondo, el líder enfático. Boston todavía tiene un núcleo veterano en Paul Pierce, Garnett y Terry, pero el núcleo del equipo también cuenta con estrellas de calibre estelar en Rondo (26), Brandon Bass (27), Avery Bradley (21), Green (26), Lee (27), Sullinger (20) y Milicic (27).
"Nos consideraban viejos estos últimos años", dijo Rondo. "Ahora tenemos una buena mezcla, algunos jóvenes y algunos más viejos. Con nuestras sustituciones y el juego del banco, tenemos a jóvenes y veteranos saliendo del banco, y Jeff y [Terry] y Avery volverán pronto. Así que éste es el equipo más profundo que hemos tenido, y espero con ansias esta temporada".
Desde su campaña de campeonato en el 2008, los Celtics han estado tratando de encontrar la combinación adecuada, a menudo errando con la adición de cuerpos veteranos. En el 2010, el equipo fichó a Rasheed Wallace con un contrato por tres años (apenas logró dar uno, aunque esta campaña regresará con los Knicks) y llegaron a las Finales de la NBA a duras penas antes de que la falta de profundidad general los dejara sin combustible en siete partidos contra los Lakers.
La temporada siguiente estuvo la llegada de los O'Neal, Shaquille y Jermaine, ex All-Stars de la NBA para potenciales roles de reserva. También hubo un entusiasmo renovado sobre la unidad de reserva con el regreso de Delonte West y Nate Robinson (quienes habían sido adquiridos la temporada anterior). Pero las lesiones plagaron a ese grupo --y específicamente a los O'Neal-- y Boston finalmente rompió su núcleo en la fecha límite de intercambios de febrero para incorporar a Green con la esperanza de darle un poco de chispa al banco. Los Celtics fueron eliminados por Miami en las semifinales de la conferencia.
El año pasado, la temporada de Green se echó a perder por problemas de corazón, y la profundidad de Boston volvió a verse asolada por las lesiones. Aún apoyándose en jugadores como el novato Greg Stiemsma y el viajante Ryan Hollins para la profundidad de la zona frontal en la postemporada, los Celtics tuvieron dos oportunidades de eliminar a Miami antes de caer en las finales de conferencia.
Ahora, la profundidad renovada -- incluso tras la deserción de Ray Allen al Heat -- tiene a Danny Ainge en la categoría de Rondo.
"Es el equipo más profundo", dijo Ainge. "Muchas veces, sólo hay ocho o nueve hombres que juegan, por lo que el equipo que tiene a los mejores ocho o nueve suele ganar. Tenemos mucha profundidad en este equipo para superar lesiones y juego inconsistente, y seguramente no desgastaremos tanto a nuestros titulares como en el pasado".
En los últimos días, el entrenador Doc Rivers le ha restado un poco de importancia a la profundidad de su equipo. Aunque puede imaginar a casi todo el plantel de 15 jugadores con un determinado rol en algún momento de la temporada, dice que planea seguir una rotación de 10 hombres y señala que, si los Celtics jugaran 10 contra 10 esta temporada, dominarían la liga. Por supuesto, sólo cinco pueden estar en la cancha a la misma vez.
Pero a Rivers le gusta la composición general de su equipo y se apresura en señalar: "Yo creo que podemos ser muy, muy buenos".
Pierce, quien se encontraba en modo de negocios mientras discutía el inicio de la temporada el domingo, está haciendo todo lo posible para pisar con cautela. También le había gustado el aspecto de este equipo en papel estas últimas campañas y sabe que este grupo en particular debe probarse antes de que se puedan hacer comparaciones.
"Es difícil de decir ahora mismo. No hemos probado nada", dijo Pierce. "El mejor equipo en el que he estado fue el equipo campeón del 2008. En términos de talento, éste podría ser el equipo más talentoso de arriba a abajo. Pero todavía debemos salir y demostrar lo que somos".
Cuidado. Terry prefiere el enfoque de Rondo.
"Muchas veces, cuando ves a tu equipo en papel antes de la temporada, piensas 'Oh, está bien, podríamos tener una oportunidad'", dijo Terry, quien ganó un título en Dallas hace dos campañas. "Pero como trabajamos [en prácticas informales] durante el mes de septiembre, que fue antes de lo habitual, antes del campo de entrenamiento, con el viaje a Europa, y hasta nuestra última práctica de hoy, somos legítimos. Somos serios.
"Creo que, hasta el último hombre, somos un equipo muy difícil. Y creo que nuestro banco es profundo, pero nuestra alineación titular es una bestia. Estos hombres son campeones. Estos hombres saben lo que quieren y el objetivo final es ganar un campeonato".
Y un título podría ser la única forma de confirmar lo que Rondo ha estado predicando -- que éste es el equipo más talentoso en la era del Big 3.
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