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NFL, NBA y maratón de NY, afectados por el huracán Sandy.



La NFL tuvo que extender un plazo para realizar canjes, las carreras hípicas se suspendieron en Boston y Nueva York. Y los organizadores del maratón de esta última ciudad debieron salir al paso para aseverar que la carrera sí se realizará este fin de semana.

También el mundo del deporte permaneció expectante tras la llegada del huracán Sandy que, al combinarse con otros fenómenos meteorológicos provocó una Supertormenta en la costa oriental de Estados Unidos.

La NFL debió posponer dos días, al jueves, el plazo para realizar canjes, ante las posibles complicaciones que podría generar la tempestad.

Los 32 equipos del futbol americano profesional fueron notificados el lunes de que las oficinas de la liga permanecerían cerradas el martes, por los problemas meteorológicos. El plazo vence el jueves.

Es la segunda vez que se modifica el plazo este año. Después de las negociaciones con el sindicato de jugadores, la fecha se movió dos semanas.

El evento deportivo más esperado en medio siglo en Brooklyn, el debut de los Nets en el Barclays Center se desarrollará este jueves, pese al temor que se tenía por el paso de Sandy y las posibles secuelas.La decisión se tomó el martes por la noche y la anunció la NBA a través de su cuenta de Twitter.

A unos días del Maratón de Nueva York, la ciudad no tiene sistema de transportación pública, sus aeropuertos están cerrados, sus calles están inundadas y muchos sectores no cuentan con electricidad. La tormenta Sandy azotó Nueva York el lunes y ocasionó grandes destrozos, pero los organizadores del maratón insisten que tienen suficiente tiempo antes de la carrera del domingo para preparar la ruta y que los participantes lleguen a la ciudad.

El martes no se sabía cuándo la situación volvería a la normalidad en Nueva York, ni cuándo se abrirán los sistemas de transportación pública, puentes, túneles y aeropuertos. Los organizadores del maratón prometieron actualizar la situación de la carrera.

Casi 20.000 corredores internacionales tienen que llegar al país. Otros 30.000 de Estados Unidos deben llegar a la línea de partida; mientras que miles de familiares y amigos de los participantes tienen que llegar a los puntos desde donde verán la carrera.

La derrama económica del maratón para la ciudad es de unos 350 millones de dólares cada año. Pero también necesita de gran ayuda de varias agencias de la ciudad que están ocupadas con los efectos de la tormenta.

La presidenta de New York Road Runners, Mary Wittenberg, dijo el lunes la organización tiene planes de emergencia para lidiar con cualquier situación, y la mayor preocupación es cómo ayudar a los corredores a llegar a Staten Island, el punto de partida de la carrera.

La ruta de 42 kilómetro atraviesa vecindarios que, en su mayoría, no son de alto riesgo de inundación. La víspera, los hipódromos de Suffolk en Boston y Yokers Raceway en Nueva York cancelaron las carreras del lunes y martes.

Yonkers se ubica justo al norte de Nueva York, donde el sistema de transporte permanecía cerrado el lunes, lo mismo que las escuelas, luego que las autoridades ordenaron a cientos de miles de personas la evacuación de sus hogares.

En el basquetbol, los Wizards de Washington adelantaron su viaje del lunes, de las 2:30 p.m. a las 8:00 a.m, un día antes de jugar su primer partido de la campaña regular, en Cleveland.

Parte del personal de las Grandes Ligas se perdió el cuarto y último encuentro de la Serie Mundial en Detroit. Se adelantó el regreso a Nueva York antes de que la tormenta afectara el transporte.

Las Grandes Ligas informaron el domingo, antes de que concluyera el juego, que unos 25 empleados cuyo trabajo estaba completo, habían vuelto antes.


AP