Una de las mayores carencias de Los Angeles Lakers en los últimos años fue el aspecto defensivo. Las concesiones fueron la tónica generalizada y el equipo acabó pagando las consecuencias.
El 'plan renove' de los laguneros también implica mejoras en la defensa, una de las urgencias que Mike Brown debe solucionar para llevar a buen puerto las expectativas que ha creado la franquicia de cara a la temporada que entra.
Por el momento, luego de ocho encuentros sin conocer la victoria durante la pretemporada, los Lakers están reviviendo los fantasmas defensivos del pasado. Por eso no está de más desmenuzar este aspecto que tantos quebraderos de cabeza le está dando a Brown.
DIFERENCIAS CON RESPECTO A 2011-12
La diferencia primordial es la presencia de Dwight Howard y la ausencia de Andrew Bynum. El tres veces Defensor del Año apunta maneras en la reestructuración defensiva. Es más atlético que su predecesor en la posición de centro, a pesar de que es más bajo que Bynum; su capacidad bloqueadora es incontestable, hecho que le permite ser dueño y señor en la pintura; y su movilidad le hace ganar enteros en la zona lagunera. El día de su debut, luego de seis meses sin pisar el parquet, logró 12 rebotes (la media de su carrera está en los 9,4) y ante Sacramento Kings, en el último encuentro de preparación de los Lakers, hizo ocho.
Durante la campaña anterior, Brown no se enfocó en variar la defensa demasiado con respecto a los conceptos de Phil Jackson. Siempre optó por canalizar las penetraciones a la zona para mantener a los centros y delanteros cerca de la canasta y por defender en zona. Este año se espera algo más de agresividad en la presión, sobre todo en el perímetro.
La insistencia del coach en esta pretemporada estuvo enfocada en las rotaciones de sus jugadores y ahí entra la química y la fluidez que tanta falta hace de cara al comienzo de la campaña. Otra de las diferencias es la versatilidad que hay este año. Devin Ebanks y Jordan Hill son capaces de descoser los descosidos y evitar las canastas fáciles que tantos problemas dieron en el pasado.
VENTAJAS
La presencia de Howard liberará a Steve Nash y compañía de la presión de la defensa. El armador no se caracteriza por su solidez atrás, en cambio, con el respaldo del centro, su labor se reduciría a tapar al base contrario lo máximo posible para que sus compañeros se encarguen de la pintura, y los lanzamientos exteriores, siempre conscientes de que el bloqueador por excelencia les cubrirá las espaldas mientras el resto presiona con criterio.
Los bloqueos deberían ser una de las armas laguneras y eso apunta directamente a Howard. En el encuentro de su debut fue capaz de bloquear cuatro intentos de lanzamiento y fue el único jugador capaz de desempeñar tal función, el resto de los laguneros no logró ninguno. Ante Sacramento, este miércoles, el centro capitalizó dos bloqueos.
Atención a la capacidad reboteadora de los Lakers. Y es que Howard (33,1 por ciento en rebotes defensivos) hará un tándem perfecto con Pau Gasol (21,8 por ciento), Jordan Hill (26,3 por ciento), Devin Ebanks (que en el último encuentro de pretemporada agarró siete) y Antawn Jamison, que a pesar de haber sido una de las decepciones del campamento, también puede ser un buen reboteador.
Otro de los aspectos positivos es que los Lakers varios jugadores pueden desempeñar roles diferentes en defensa. MWP, Bryant, Gasol y los propios Ebanks y Hill pueden encargarse de defender varias posiciones, una versatilidad que favorece.
DESVENTAJAS
Dicen que el mejor ataque empieza con una buena defensa, pero la pretemporada de los Lakers está dejando otro axioma: el peor ataque desarbola la defensa. Y es que las pérdidas de balón que están generando los laguneros en sus ofensivas son preocupantes. En las dos últimas citas de exhibición, concedieron 61 puntos a raíz de las pérdidas, muchas de ellas por culpa del exceso de pases.
Sin duda, este aspecto ha de mejorar de forma inmediata. Algo parecido sucede con la permisividad en las segundas jugadas. Aunque la capacidad para agarrar rebotes es uno de sus fuertes, los Lakers deberían mostrarse más sólidos en esta faceta para impedir que las segundas jugadas les dobleguen.
Otro estigma fue y está siendo el de los lanzamientos exteriores. También existe mucha permisividad y sus rivales suelen salir favorecidos gracias a las canastas fáciles.
La 'Howardependencia' defensiva será una realidad, aunque esté escoltado por otro hombre grande como Gasol, por ello, el jugador deberá tener mucho cuidado con las faltas personales. Afortunadamente para el equipo, Howard no se caracteriza por la falta de mesura en este apartado (acumula una media de 3,48 personales por cita).
CONCLUSIÓN
Con la temporada a punto de comenzar, aún no se puede decir que los Lakers estén hilvanando una defensa de garantías. Son muchos los aspectos a mejorar, algo lo que el propio Brown puso fecha: dos meses. Hay materia prima, ahora sólo falta darle productividad.
ESPNLos Angeles
Seguir @All_SportNews




