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Jamal Crawford, el cañonero de los 1,387 triples que no sabía tirar.



El talento innato es fundamental para triunfar entre los grandes. Sin embargo, sin trabajo el talento suele quedar en nada. O, por lo menos, así sucede en el 99% de los casos de los jugadores que llegan al baloncesto profesional. Sin embargo, hay veces (las menos) en las que el talento es más que suficiente para garantizar una carrera larga y exitosa en la NBA.

Es el caso del nuevo jugador de los Clippers, Jamal Crawford. El escolta lleva 13 temporadas en la NBA y se ha ganado una merecida fama como gran anotador. Un 'killer' que ostenta el récord de haber logrado más veces que nadie un '3+1' (21) y que está en el puesto 21 del ránking de triples anotados (1387) en la historia de la NBA.

Estos números desvelan el acierto de un tirador compulsivo que, sin embargo, ha confesado que nunca ha entrenado esta faceta del juego. Hasta ahora. Según el escolta nunca ha hecho un entrenamiento específico de tiro y hasta ahora, la pretemporada, la usaba para acoplarse a los sistemas del equipo y para ir cogiendo el tono físico.

Una filosofía que contrasta con la de otros grandes lanzadores (por ejemplo, Drazen Petrovic, que hoy cumpliría 48 años) que son los primeros en llegar y los últimos en marcharse de los entrenamientos tras maratonianas sesiones a solas con un balón, una canasta y centenares de lanzamientos.

"Este verano ha sido el primero en el que he trabajado en mi juego y en mi tiro", confesó Crawford tras una sesión con los Clippers. "Hasta ahora no había sido así, pero este verano, cuando llegué a Los Ángeles en el Día del Trabajo (es la vez que más pronto he llegado a una pretemporada) y vi que todos mis compañeros ya estaban entrenando, me convencí para mejorar".

Tras 13 temporadas parece que Crawford ha encontrado la filosofía de trabajo necesaria para terminar de explotar todo su talento. "Ahora es parte de mi rutina, trabajar y seguir haciendo ejercicios de tiro. Te da más confianza y también se la da a tus compañeros", asegura el escolta que quiere hacer bueno el refrán de que más vale tarde que nunca.


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