El prospecto boricua Jonathan 'Bomba' González Ortiz mejoró su marca a 11-0 y 10 nocauts el viernes por la noche, deteniendo en seis capítulos a un aguerrido y fuerte rival mexicano, Danny Flores (13-2, 8 nocauts).
El árbitro Frank Gentile declaró ganador al puertorriqueño transcurridos 1:56 del último episodio, cuando González castigaba con ambas manos a su valiente rival.
"La clave del triunfo fue la rapidez", indicó González luego de la pelea. "Vi que era un poco lento, y gracias a Dios salimos con la victoria".
Ambos púgiles buscaron intercambiar con intensidad durante toda la riña. En el primero, Bomba salió caminando hacia la derecha de su rival, desplazamiento desfavorable para peleadores de guardia zurda como el boricua. Pero el invicto aprovechó para contragolpear con certeza y poder al mexicano, recibiendo poco a cambio.
Flores era fuerte y presionaba. Incluso pegó un buen gancho izquierdo a la zona hepática en el segundo. Pero el diminuto peleador puertorriqueño guapeó y coló combinaciones a granel en el segundo.
Aún así, Flores seguía hacia adelante. A pesar del castigo que recibía. A pesar de que sangraba por la nariz presionaba a su oponente, quien lo sacudía con rectos, ganchos y opers desde todos los ángulos.
En el tercero, Bomba lo tambaleó con un oper derecho seguido por un recto de izquierda.
La tripleta recto izquierdo-oper derecho-cruzado izquierdo era el arma predilecta del boricua. La conectaba a su gusto. Con todo y eso, Flores seguía presionando. Hasta pegó un sólido gancho izquierdo al rostro con el que le hizo saber al boricua que México seguía en pie de lucha.
Bomba finalmente bajó levemente el ritmo de pelea en el quinto y buscó retroceder para recobrar el aire, mas su rival no se lo permitió. Cansado de estremecerle el rostro a su contrario, Bomba atacó fuerte los planos bajos por primera vez en la pelea, durante el quinto asalto.
Antes de comenzar el sexto, Flores fue llevado ante el médico de la comisión, quien verificó la herida en la nariz y le permitió continuar. El de Mérida salió envalentonado y Bomba lo recibió en el centro del ring listo para intercambiar como si no hubiera mañana. González conectó fuertes golpes arriba y abajo, sacudiendo a un Flores que seguía tirando incluso lastimado.
El árbitro Frank Gentile estimó que el castigo era demasiado y detuvo el choque ante las protestas del vencido.
Por José A. Sánchez Fournier - El Nuevo Día
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