La mayor parte del drama que rodeo a esta revancha no tuvo nada que ver con la pelea en sí. Se concentró mayormente en las dos pruebas de drogas fallidas de Erik Morales, administradas por la Agencia Anti-Dopaje de los Estados Unidos, que demostraron que tenía rastros de una sustancia prohibida para ayudar a bajar de peso (clenbuterol) en su sangre. Danny García pidió por las pruebas al azar previas al combate, pero cuando las pruebas de Morales regresaron en positivo, él adujo que comió una carne en estado dudoso en su campamento de entrenamiento en México. Morales luego pasaría una tercera prueba de drogas una vez llegado a Nueva York, pero la pelea siguió estando en el limbo un par de días. Eventualmente se realizó, con la bendición de la Comisión de Atletismo del Estado de Nueva York, y de García, quien había decidido la noche anterior no pelear pero que se levantó el sábado por la mañana y decidió hacer el combate luego de hablarlo con su madre (además de evaluar la posibilidad de perderse una bolsa de un millón de dólares, la más alta de su carrera).
En marzo pasado en Houston, García anotó una clara victoria por puntos ante Morales, derribándolo en el 11º asalto, para ganar un título vacante. Había quedado vacante porque Morales no logró llegar al límite de las 140 libras y fue despojado de la faja, dejándolo disponible solamente para García si éste ganaba. Por eso cuando García decidió seguir adelante con la pelea, tenía que tener en mente que iba a enfrentar a un tipo al que ya había derrotado convincentemente. La revancha se armó porque Morales tenía una cláusula de revancha luego de que García hiciera un combate intermedio, que éste realizó en julio al noquear a Amir Khan en el cuarto round de una victoria sorpresiva para unificar títulos.
La pregunta para muchos antes de la revancha con Morales no fue si García podría ganar, sino si en realidad podría vencer a Morales, la decaída leyenda de 36 años y ex campeón en cuatro divisiones, de manera aún más decisiva esta vez.
García, de 24 años y oriundo de Filadelfia, arrasó con Morales en lo que quizás fue la mejor actuación de su carrera en la cartelera que abrió el nuevo Barclays Center para el boxeo, y encabezó una cartelera cuádruple de Showtime que devolvió el boxeo a Brooklyn por primera vez en 81 años. García superó ampliamente en potencia a un Morales más lento. Ganó los primeros dos rounds con facilidad, y luego lastimó a Morales en el tercer asalto, primero con una derecha que Morales reconoció asintiendo con su cabeza y luego con otra brutal derecha al mentón al final del round. Esto sacudió tan terriblemente a Morales que casi lo hace caer, y luego terminó yendo al rincón erróneo al final del asalto. Y luego llegó la pegada aplastante en el cuarto round, un perfecto gancho de izquierda que hubiese enorgullecido a su coterráneo Joe Frazier, legendario por su uso de ese golpe. Conectó tan limpiamente que Morales casi da un giro completo antes de caer como una roca.
Morales quedó colgando con su cuerpo sobre la soga inferior del ring, con la mitad de su cuerpo fuera y la otra dentro. El réferi Benji Esteves obviamente no se molestó en suministrar el conteo y detuvo el pleito al minuto con 23 segundos. García probablemente no vuelva a tirar un mejor golpe el resto de su carrera. Morales estuvo caído un par de minutos. Su carrera, obviamente encaminada al Salón de la Fama, está claramente acabada en lo que respecta a peleas grandes, y Morales parece darse cuenta de eso. Dijo que planea una pelea de despedida en su ciudad de Tijuana, donde probablemente enfrentará a un rival fácil al que pueda derrotar fácilmente. Pero luego de tantos años en el primer plano mundial y tantas peleas (incluyendo sus memorables trilogías con Marco Antonio Barrera y Manny Pacquiao) es hora de que abandone la escena y espere el llamado del Salón de la Fama.
Mientras tanto, García le puso los toques finales a un premio que posiblemente lo lleve a transformarse en el peleador del año. En 2012 ha logrado sus dos victorias ante Morales (incluyendo una candidata a nocaut del año) y la sorpresiva victoria antes del límite ante Khan. Tremendo año para un peleador joven que continúa mejorando, y que probablemente ni siquiera esté en su mejor momento todavía.
ESPN
Seguir @All_SportNews




