Rumbo al partido inaugural de la temporada de Los Angeles Clippers el 31 de octubre, abordaremos algunas de las preguntas apremiantes que enfrenta el equipo esta temporada. Hoy, preguntamos hasta dónde tendrán que llegar los Clippers para convencer a Chris Paul de quedarse con el equipo a largo plazo.
No le pregunten a Chris Paul qué planes tiene para la próxima temporada. Bueno, pueden hacerlo, pero no recibirán una gran contestación. Y cuando él por fin tenga una respuesta a la pregunta de dónde jugará baloncesto por el futuro predecible, esperen un comunicado de prensa corto en lugar de una rueda de prensa grande.
La incógnita, por supuesto, es si ese comunicado de prensa vendrá de los Clippers o de algún otro equipo, y ¿acaso la respuesta a esa pregunta dependerá en gran parte de cuán bien le vaya a los Clippers esta temporada?
Los Clippers le ofrecieron a Paul una extensión por tres años, $60 millones durante esta temporada muerta, pero no es sorprendente que la rechazó. Ni los Clippers esperaban que Paul aceptaría la oferta. Después de esta temporada, Paul puede firmar una extensión por cinco años, $108 millones con los Clippers o elegir aceptar menos dinero y jugar en otro lugar.
Si estos fueran los viejos tiempos de los Clippers, donde su plantilla no era sino una puerta giratoria para jornaleros y estrellas del futuro pasando el rato hasta que pudieran exhibir sus destrezas en otra parte, la decisión de Paul sería demasiado predecible. Sin embargo, los Clippers han sufrido un gran cambio cultural desde que Paul fue transferido al equipo el año pasado.
De repente, los Clippers son una franquicia exótica. Jugadores como Chauncey Billups y Grant Hill han escogido terminar sus carreras y perseguir un título final con los Clippers. Jugadores como Jamal Crawford y Caron Butler han elegido fichar con los Clippers cuando se pudieron haber ido a otro lado por contratos parecidos. Y Blake Griffin, quien encabezaría la lista de deseos de todos los equipos como agente libre, firmó una extensión de contrato por cinco años con los Clippers que toma efecto la siguiente temporada y que podría estar valorada en hasta $95 millones.
En otras palabras, tal vez el futuro de Paul con los Clippers no está necesariamente atado a un total específico de victorias esta temporada o a una ronda de postemporada en particular. Paul quiere ganar un campeonato y una salida de segunda ronda no sería un final idóneo. ¿Acaso bastaría para ahuyentarlo?
Los Clippers, sobre el papel, podrían ser el equipo con mayor profundidad en la liga, pero también son, probablemente, apenas el cuarto o quinto mejor equipo, detrás del Miami Heat, Oklahoma City Thunder, Los Angeles Lakers y San Antonio Spurs. La mayoría de la gente probablemente los consideraría una apuesta arriesgada para alcanzar las finales de conferencia. De cualquier manera, me parece improbable que Paul amarraría su futuro a ver si el equipo alcanza cierta ronda.
De todos modos , no es como si él se fuera de los Clippers para unirse al Heat, Thunder, Lakers o Spurs. Él probablemente daría un paso atrás en términos de reparto y tamaño de ciudad, por no hablar de aceptar menos dinero, si se fuera de Los Ángeles.
Paul sabe que los Clippers van encaminados en la dirección correcta y sabe que él es quien está guiando al equipo. Él fue, en esencia, un gerente general asistente esta temportada baja, convenciendo a Billups que renovara y reclutando a jugadores como Hill, Crawford, Willie Green, Matt Barnes, Ronny Turiaf y Ryan Hollins para firmar con los Clippers. Además, él es allegado a Gerald Madkins, quien se unió a los Clippers como el director de operaciones esta temporada luego de haber laborado las dos temporadas anteriores como vicepresidente de personal de jugadores de los New Orleans Hornets.
Éste es el equipo de Paul, dentro y fuera de la duela, y sin duda él jugará un papel para determinar si Vinny Del Negro y Gary Sacks son las elecciones correctas a largo plazo como entrenador y como vicepresidente de operaciones, respectivamente, antes de comprometerse él mismo a largo plazo con el equipo.
Sí, si los Clippers llegasen lejos en la postemporada, eso haría su decisión mucho más fácil, pero mientras Paul tenga razón para creer que tiene participación y razón para creer que el barco va encaminado en la dirección correcta -- un segundo viaje consecutivo a la postemporada, un club que compite con los mejores de la liga -- yo anticipo que él se quedará.
Por Arash Markazi - ESPNLosAngeles
Seguir @All_SportNews




