El mundo baloncelístico de Andrew Bynum está por cambiar enormemente.
Durante la adolescencia de Bynum en la NBA, Kobe Bryant atraía muchísima atención de las defensas rivales, y Pau Gasol repartía pases de gran precisión una y otra vez.
Ahora que ha sido canjeado a los Philadelphia 76ers, Bynum tendrá lo que un anotador tan eficiente merece -- el balón. Pero también tendrá algo nuevo: toda la atención de la defensa. Él podrá contar con menos canastas fáciles que nunca.
Y además está su antigua pesadilla, el dos contra uno. Las dobles marcaciones le llegarán cada dos por tres en Filadelfia.
¿Estará listo él? Cuando no se halle rodeado de jugadores grandes, ¿seguirá siendo un anotador eficiente?
El video cuenta la historia sobre cómo Bynum ha manejado las dobles marcaciones en el pasado. Y lo primero que revela es: Él tiene un cuerpo macizo, y sabe utilizarlo. Una amenaza en el poste necesita un medio confiable para hacer llegar al balón a una buena posición, y para Bynum es tan simple como decidir ir a algún sitio y reclamar el espacio.
Desde ahí, Bynum anota con buen ritmo y genera faltas bien. No siempre se ve bonito -- pese a los movimientos ensayados de Bynum, cualquier improvisación típicamente es un revoltijo. Pero es despiadadamente efectivo.
Tan efectivo que, incluso en la era moderna de proteger la línea de 3 puntos, e incluso con Gasol y Bryant en la duela, los rivales le hacían la doble marcación con agresividad en Los Ángeles. Esa estrategia le surtió resultados a los Denver Nuggets en la postemporada, en parte porque Bynum todavía necesita hacer algunas cosas simples para mejorar cuando alimenta el poste y porque la ofensiva de los Lakers no le estaba ayudando.
Una de las maneras en que Bynum se dejaba abierto al dos contra uno era al hacer una primera movida predecible hacia la línea de fondo. Observen a Tim Duncan en el poste, y notarán que él hace su primera movida casi exclusivamente hacia el medio de la cancha; para contraatacar, él va hacia la línea de fondo. La idea es que atacar por el centro ofrece un mejor vistazo al piso y facilita ver de dónde viene la asistencia o el dos contra uno. Si la primera movida es hacia la línea de fondo, de repente dos tercios de la cancha se oscurece y cualquier contraataque hacia el medio se hace a ciegas.
La siguiente es la secuencia de muchas pérdidas de balón de Bynum: dribling fuerte hacia la línea de fondo, una doble marca inadvertida desde la parte superior de la cancha, un giro de regreso al medio y ... directo hacia la doble marcación. Pérdida de balón.
Pese a su gran habilidad alrededor del aro, Bynum es débil en el manejo del balón; cuando tiene que tomar más de un par de botes, típicamente es un desastre. No tiene que hacer mucho para estar "haciendo demasiado".
Bynum también tiende a hacerse "pequeño" cuando viene la doble marcación, quizás porque él teme perder el balance si se para demasiado derecho. En lugar de mirar por encima y tomar una decisión rápida, él a veces se agacha y coloca el balón contra su cadera -- una invitación a la defensa para presionar aún más.
Pero esa costumbre puede haber sido exacerbada por sus compañeros de equipo y el plan de juego ofensivo de los Lakers. Para empezar, los Lakers no tenían mucho que ofrecer en términos de disparos de 3 puntos, lo cual hacía del dos contra uno una opción atractiva para la defensa. Ellos también tenían la tendencia de hacer mucho movimiento improductivo sin el balón en el lado débil.
Lo ideal sería que Bynum conociera todas sus opciones de pase antes de siquiera atrapar el balón. Pero ése no era siempre el caso en Los Ángeles. Por tanto, uno puede más o menos ver el cambio de marchas en la cabeza de Bynum mientras él lee el dos contra uno.
Lo que era instintivo para Bynum era entrar por el poste bajo hacia el aro cuando Gasol y Bryant ejecutaban el bloqueo y continuación. Gasol daba la vuelta y atrapaba el pase de Bryant, atrayendo al hombre de Bynum en su dirección, entonces lanzaba el balón hacia el cielo para que Bynum lo atrapara e hiciera una clavada sobre algún defensor desafortunado.
Bynum aprenderá a apreciar más esos momentos cuando se alinee a un lado de Lavoy Allen.
Sin embargo, existe razón para esperar progreso. Bynum se volvió más rápido y más preciso con sus pases mientras avanzaba la temporada, especialmente cuando sabía de dónde venía la doble marcación. Una de las razones por las cuales Denver le dio tantos problemas fue que en lugar de un patrón establecido de doble marcación, el técnico George Karl hizo de Danilo Gallinari, de 6 pies 10 pulgadas, el doble marcador designado. Por consecuencia, el dos contra uno venía de dondequiera que estuviera Gallinari en la duela, y cuando Bynum pausaba para analizar la defensa, el alero alto, activo soltaba la trampa.
Esto llevó a que Bynum estuviese visiblemente frustrado y buscase forzar sus disparos. En Filadelfia, él deberá ser paciente y deberá reconocer que él es la fuente de la ofensiva, ya sea si el balón fluye a través de él rumbo al aro o desde él a los pistoleros abiertos (al menos Filadelfia tiene varios de ésos -- Dorell Wright, Jason Richardson y Jrue Holiday son fiables para abrirse espacio). Incluso entonces, menos disparos fáciles probablemente querrán decir que Bynum será un anotador menos eficiente, aún cuando esté jugando con más destreza e inteligencia.
Una ofensiva de Filadelfia entallada específicamente a Bynum significará más dos contra uno y más decisiones difíciles para un jugador que por mucho tiempo se ha dado banquete con oportunidades fáciles creadas por compañeros de equipo talentosos. Él podría hacer y probablemente hará ajustes técnicos para ser mejor de lo que era. Pero nada que pueda hacer convertirá a Evan Turner en Kobe Bryant, igual que nada que pueda hacer resultará en el tipo de puntos fáciles que anotaba con frecuencia en Los Ángeles.
Por Beckley Mason - ESPN
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