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Tras haber perdido la temporada pasada, Jeff Green le puede dar un salto de calidad importante a Boston Celtics.



Repasa todos los planteles de la NBA, y te resultará difícil encontrar una historia más agradable para la próxima campaña que el regreso de Jeff Green a la cancha con los Boston Celtics.

Hay historias más importantes, seguro; Dwight Howard y Steve Nash en Los Angeles Lakers; Ray Allen dejando a los Celtics por el Miami Heat; Jeremy Lin llevando su talento a los Houston Rockets. Sin embargo, en términos de sentimentalismo puro, todo empalidece en comparación con lo que Green, clasificado en el puesto No. 174 por el panel de expertos de #NBArank de ESPN.com, ha pasado durante los últimos nueve meses.

Probablemente ya hayas escuchado algo -- Green, un versátil alero de 26 años de edad adquirido en el polémico intercambio que envió al centro Kendrick Perkins al Oklahoma City Thunder, se vio obligado a perderse la totalidad de la campaña pasada mientras se recuperaba de una cirugía de corazón para reparar un aneurisma de aorta.

Ya recuperado, Green, beneficiario de un contrato de $36 millones que lo mantendrá en Boston durante cuatro años más, está listo para regresar.

Una historia verdaderamente increíble. Pero aquí es donde termina la parte cálida.

Está claro que los Celtics no pagaron semejante suma de dinero para recibir de Green solamente una historia hecha para la TV. Lo hicieron para profundizar y consolidar una rotación que necesita desesperadamente un jugador cuya versatilidad pueda ayudar en ambos extremos de la cancha.

A pesar de haber iniciado 260 de 289 partidos durante su ejercicio con el Thunder, Green no estaría en el quinteto inicial del entrenador en jefe Doc Rivers la próxima campaña -- no con Paul Pierce, Brandon Bass y Kevin Garnett de regreso. Pero Green no debería tener problemas con eso. Si resulta ser el mismo jugador que era antes de la operación, podrá ayudar a su equipo a competir con el Heat en la Conferencia Este.

Green en ataque
A lo largo de su carrera, Green ha demostrado que puede anotar (13.9 ppp), bajar rebotes (5.5 rpp) y lanzar a distancia (34 por ciento desde el arco de triples), y aún tiene la reputación de ser un habilidoso facilitador de juego desde sus días de básquetbol universitario en Georgetown.

Ésta clase de rol debería ser familiar para los fans de Boston; ¿quién podría olvidar la importancia del súper reserva James Posey en la carrera de campeonato del 2007-08?

Esa es la clase de rol que Green puede ocupar, y es un rol que le sienta bien.

Green seguramente entrará para relevar a Pierce de 3 y a Bass de 4. También le brindará al entrenador Rivers otro anotador suplente, quien junto con el veterano recién llegado Jason Terry podría facilitar la ofensiva en una segunda unidad de orientación defensiva que también contaría con los veteranos Courtney Lee y Chris Wilcox, y con el prometedor recluta de primera ronda Jared Sullinger.

Green en defensa
Igualmente importante es lo que Green puede aportarles a los Celtics en defensa. La presencia de Green, un alero combo de un tamaño excelente (6-9 pies, 235 libras) y un atletismo superior a la media, se echó mucho de menos en junio durante la serie de playoffs de Boston con Miami. Recuerda, los Celtics se las arreglaron para extender la serie a siete juegos aún con Pierce, de 34 años, y el viajado base/alero Mickael Pietrus marcando a LeBron James.


¿La serie hubiese terminado de manera diferente con un Green sano a quien poder recurrir? Ese es un tema sujeto a debate, pero es muy fácil pensar que a Rivers le hubiese encantado tener esa opción.

Synergy Stats indica que Green no podría haber sido considerado como un defensor hombre a hombre fuerte en sus años con Seattle y Oklahoma City. Además, según BasketballValue.com, los equipos de Green por lo general han sido peores con él dentro de la cancha. En 2009-10, OKC terminó 10.6 puntos peor. Parte de eso podría ser atribuible a que tuvo que jugar fuera de su posición tanto en Seattle como en OKC. Eso cambió drásticamente una vez que fue cambiado a Boston.






Como lo pueden ver en la tabla de arriba, Green ha mejorado considerablemente. ¿Simplemente ha vuelto a las bases fundamentales de su carrera? ¿O será que finalmente lo utilizaron de manera adecuada en Boston y pudo tener éxito dentro del sistema defensivo de Rivers durante los últimos 26 partidos de la temporada 2010-11?

De hecho, el alcance y la agilidad de Green les dan a los Celtics la fuerza física que les faltó la temporada pasada y una opción defensiva para hacer frente a los mejores 3s de los contendientes top de la Conferencia Este; desde James en Miami hasta el jugador de los Indiana Pacers, Danny Granger; el de los Chicago Bulls, Luol Deng; el de los Brooklyn Nets, Gerald Wallace ; y el de los New York Knicks, Carmelo Anthony, sobre todo con las alineaciones de los Celtics con mejor tamaño. Una vez más, podemos ver esa presencia al estilo Posey entrando en juego.

Expectativas de Green
Y mientras estamos hablando de Posey, es probable que ese sea un buen punto de inicio en cuanto a lo que podemos esperar de Green con respecto a sus estadísticas para 2012-13. Durante la temporada de campeonato de los C's, Posey promedió 7.4 ppp, 4.3 rpp y 1.5 app y lanzó un 38 por ciento desde la línea de tres puntos cada 24.6 minutos por partido.

De acuerdo con el sistema de proyección de SCHOENE realizado por Kevin Pelton de Basketball Prospectus, se espera que los números de Green sean muy similares la próxima campaña: 25 mpp, 10.1 ppp, 3.7 rpp, 1.1 app y un 35.2 por ciento desde la línea de tres puntos.

Un área a seguir de cerca es la agresividad de Green en la ofensiva. Synergy Stats demuestra que ha sido más que nada un lanzador desde puestos fijos y un jugador del poste durante sus cuatro años de carrera. Un cambio con más cortes hacia el aro y puntos en la transición sería el próximo paso en su desarrollo.

Ya ha expresado su voluntad de expandir su juego.

"Creo que tengo que ser más enérgico, más agresivo en diferentes áreas, no necesariamente tengo que anotar más", Green dijo en la página oficial del equipo, Celtics.com, en agosto. "Simplemente debo cambiar mi perspectiva y la manera en la que encaro el juego, y ese tiempo que tengo fuera para ver ciertos lugares en la cancha en los que puedo aportar realmente podrían ayudarme con mi actitud".

Puede que a Boston aún le falte ese jugador duro para sumarse a Garnett y Bass, un rol que Perkins cumplió impecablemente en sus años con el equipo, pero puede que no sea la receta para destronar al Heat de todas maneras. Perkins no ha sido un factor importante (en parte debido a su lesión) ante Miami en las Finales de la NBA, y Serge Ibaka también tuvo dificultades para establecerse ante el Heat.

Es muy probable que los Celtics vuelvan a depender del jugador de 36 años, Garnett, para que se haga cargo del frente en la próximo temporada. Tal vez, volver a sumar a Green no sea la clase de movida que los pueda elevar por encima del Heat, pero en el peor de los casos le da a Boston otro cuerpo grandote sobre el que podrá recostarse unos sólidos 20-25 minutos por noche desde la banca, así como alcance y un buen par de piernas con rebote.

Es más, con 26 años, Green sigue siendo lo suficientemente joven como para tener ventajas, y las mejoras ofensivas y defensivas continuadas son una posibilidad muy certera. Su presencia versátil les da a los Celtics un equipo con más profundidad y más duro que el que quedó a un partido de las Finales de la NBA hace apenas tres meses.


Por Joe Kaiser - ESPN Insider