Pages

Magic Johnson piensa que los Lakers serán impresionantes y que amedrentrarán a todos sus rivales en la temporada 2012/13.



En el marco de la ceremonia de introducción anual al Salón de la Fama, Earvin "Magic" Johnson dejó en claro su opinión sobre la nueva configuración de Los Angeles Lakers.

El mítico armador de la franquicia angelina opinó que los laguneros tendrán un factor sorpresa, que causará impresión y que amedrentará a los rivales. Sus palabras son influyentes, ya que vienen de un múltiple campeón que además conoce la mentalidad de los rivales.

"Serán dinamita para la liga y dinamita para los Lakers", aseguró. "Van a tener una gran época y [Nash] va a hacer que el juego sea más fácil para Kobe. Kobe quizás dure algunos años más gracias a Nash".

Aunque la cautela indique que primero deberán encontrar un estilo de juego y la correspondiente química en la tarima, es imposible negar la cantidad y calidad de talento que conforma el plantel.

El experimento puesto en marcha por Miami Heat demostró en su primera temporada con los "Tres Grandes" que aún sin ser un producto terminado la acumulación de estrellas y veterano es suficiente para llegar hasta las instancias finales de los playoffs. Ni hablar de la manera en la que consiguieron el anillo en su segundo año.

Sus palabras sobre la longevidad de la carrera de Bryant también son oportunas, ya que una ofensiva más democrática y la presencia en la zona pintada de Howard generarán menos presión para el escolta tanto en ataque como en defensa.

Johnson se refirió además a cómo las incorporaciones del canadiense Steve Nash y el centro Dwight Howard afectarán la dinámica del equipo, sus integrantes y de la NBA.

"Ahora tenemos un jugador que puede crear tiros para otros, quien sabe cómo ganar, y un tipo que en el último cuarto nos dará no solo gran capacidad de pasar, sino que estirará las defensas con su increíble habilidad para tirar", se ilusionó. "Y después tomas a Kobe [Bryant] y agregas a Dwight Howard a la mezcla wow. Wow".

'Wow' es lo que probablemente dirán muchos de sus rivales al enfrentarlos, especialmente en una liga donde la concentración del talento es cada vez más exclusiva. Y es que pese a que no superen el récord de 70-12 establecido por los Chicago Bulls en la campaña 1995-1996 (un sueño que varios se animan a vaticinar), la tropa de Mike Brown impresionará a todos y su performance nunca pasará desapercibida.



ESPNDeportesLosAngeles