Estados Unidos hizo historia en el polo acuático femenino. Y en medio de todo, había sangre puertorriqueña.
Las hermanas Jessica y Maggie Steffens, de ascendencia boricua, jugaron un papel trascendental en la victoria de la escuadra estadounidense, 8-5, sobre España en el partido por la medalla de oro del polo acuático femenino de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Para el equipo femenino de Estados Unidos, fue su primera presea dorada en este deporte.
Ambas jugadoras son hijas de Carlos "Kaki" Steffens, quien representó a Puerto Rico en el polo acuático en diversas competencias internacionales. En el caso de Maggie, no hay adjetivos suficientes para describir la importancia del papel que desempeñó en sus primeros Juegos Olímpicos.
La menor de las hermanas, con 19 años, fue la mejor anotadora del torneo con 21 goles y se echó encima a la escuadra norteamericana. Ante España, sumó cinco de las ocho anotaciones de su equipo, una de ellas con asistencia de su hermana.
Tras ganar la presea, Maggie sólo pensaba en su padre, quien le abrió el camino en el deporte.
"La manera que somos Jess y yo, con mucha pasión, viene de mi padre", dijo Maggie luego de recibir su medalla de oro. "Cuando fuimos y lo abracé, aún no había llorado, pero cuando fui a donde él, fueron lágrimas instantáneas. Él empezó a hablar español, cuando se pone bien emotivo afloran sus raíces. Fue increíble poder compartir eso con él".
Maggie se llevó toda la atención de la prensa internacional, y algunos ya la tildaban como la mejor jugadora del mundo en el polo acuático. Y, a su lado, estaba la orgullosa hermana, de 25 años, quien también pensaba en su padre. "La influencia que tiene en nosotros es increíble. Nos ha enseñado todo de polo acuático, pero también de ser apasionado, de siempre tratar de ser el mejor. Esto [la medalla de oro] es para él, no es solamente de Maggie y mía. ¡Estoy tan contenta ahora mismo!", dijo Jessica.
Como sus hijas, Carlos vivió la experiencia al máximo en las gradas del Water Polo Arena. El boricua se mudó a California, becado para jugar en la Universidad de Berkeley. Allí hizo su vida y les inculcó el amor al polo acuático a sus hijas.
"Como dicen aquí en Londres, 'lovely and brilliant'. Estoy muy orgulloso. Es un sabor muy especial, difícil de explicar", expresó el padre de las jugadoras.
Incluso, es tradición para la familia Steffens celebrar los triunfos en Puerto Rico, como hicieron luego del oro de Jessica en los Panamericanos de Río 2007 y la plata en los Olímpicos de Pekín 2008. Y ya tienen escogido el lugar donde festejaran la histórica medalla de oro. "¡Esto va para Culebra [isla municipio de Puerto Rico]!", exclamó Jessica mientras sostenía su presea.
Por Esteban Pagán Rivera - El Nuevo Día
Seguir @All_SportNews




