El puertorriqueño Javier Culson, sucesor caribeño de su ídolo dominicano Félix Sánchez, se enfrentará a su maestro mañana lunes en la final de los 400 metros vallas, después de que ambos se clasificaran este sábado con autoridad en semifinales.
Culson, de 28 años, mejor especialista de la temporada y medallista de plata en los dos últimos Mundiales de Berlín-2009 y Daegu-2011, se impuso en su serie de semifinales con un tiempo de 47.93, delante del estadounidense Angelo Taylor (47.95), campeón olímpico en Pekín.
Félix Sánchez, de 34 años, dos veces campeón del mundo al aire libre y medalla de oro olímpica en Atenas-2004, estableció la mejor marca mundial del año al ganar su serie semifinal en 47 segundos y 76 centésimas.
Sánchez mejoró así por dos centésimas la marca de Culson (47.79), subcampeón mundial el año pasado en Daegu.
"Sabía que podía hacer una buena marca, pero creí que iba a correr en 48 segundos bajito (y pocas centésimas), pero me sorprendí a mí mismo logrando la mejor marca de la temporada. Tengo que mirarlo de nuevo, porque no lo puedo creer", dijo Sánchez a la AFP, una vez finalizada la carrera.
El laureado atleta latinoamericano llegó con resto físico a la meta, como dosificando el esfuerzo de los últimos metros.
"No fue una muestra de relajación, solo quise demostrarle al mundo que estoy entero. Me sentí muy bien y por segundo día consecutivo logré ganar mi serie, lo cual me ayuda a consolidar mi actual rendimiento físico y mental", agregó.
Javier Culson y Félix Sánchez estuvieron cerca de librarse de su mayor amenaza, el británico David Greene, campeón del mundo en Daegu-2011 e ídolo local, que solo pudo ser cuarto en la serie ganada por Félix Sánchez, con un tiempo de 48.19, pero pudo pasar a la final como uno de los dos atletas repescados por tiempos.
A la final solo pasaban de forma directa los dos primeros de cada una de las tres semifinales, a los que se unían los dos mejores tiempos.
De este modo, el estadounidense Kerront Clement, campeón del mundo en 2007 y 2009 y plata en Pekín-2008, y el británico David Greene, asoman como los máximos rivales en la lucha por el oro, junto con el también norteamericano Angelo Taylor, ganador del oro en Pekín.
Culson ya no tendrá que vigilar solo a Greene, con el que tiene pendiente una revancha tras el duelo entre ambos en Daegu, sino que deberá vigilar a su ídolo Supermán Sánchez.
Poco imaginaba el puertorroqueño que hace ocho años cuando veía a su maestro dominicano ganar el oro en Atenas-2004, compartiría final olímpica en 2012.
"Me he preparado muy bien físicamente y psicológicamente", señaló Culson hace pocos días en Londres, aunque este sábado, tras las semifinales, no quiso hacer declaraciones, tal vez para no perder la concentración en su objetivo de ganar el oro.
AFP
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