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La regla de la NCAA afecta a la Selección Nacional de Baloncesto de PR.



LA REGLA de la NCAA que prohíbe la participación de jugadores universitarios en el Baloncesto Superior Nacional (BSN) por considerarla una liga profesional ha tenido un impacto profundo en el desarrollo de jugadores nativos y es uno de los factores que ha incidido en el descenso del Equipo Nacional a nivel internacional.

De esa manera opinaron dos gloriosos exintegrantes de la Selección Nacional que, antes de que entrara dicha prohibición de la NCAA, se pudieron beneficiar de jugar a nivel universitario en Estados Unidos y luego hacerlo durante el verano en el BSN: Mario ‘Quijote’ Morales y Jerome Mincy.

Y junto con ellos en la misma senda de opinión estuvo Jorge ‘Paquito’ Rodríguez, una figura que ha visto mucho baloncesto en el país como secretario general de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico.

“Yo entiendo que sí”, dijo Rodríguez al preguntársele si la regla había afectado a las generaciones más recientes de canasteros boricuas.

“Para que tengas una idea, cuando UMass llegó al Final Four con Carmelo Travieso, Edgar y Giddel Padilla, (el comentarista) Dick Vitale dijo que el progreso de Carmelo y Edgar se debía a que jugaban en la liga de verano de Puerto Rico, que era una gran liga. Pero la regla la pone la NCAA, no la ponemos nosotros, por lo tanto, hay que buscar formas y maneras de que esos jugadores tengan algún tipo de participación que ayude en su desarrollo”, aseguró Rodríguez.

Entre esas alternativas, Rodríguez recordó que se han mencionado varias, entre estas la sugerencia de Rubén Nigaglioni, expresidente interino de la Federación, de crear un equipo con solo jugadores de la NCAA que pudiera ver acción en el BSN, o la idea que le atribuyó al técnico Flor Meléndez de agruparlos cada verano y foguear con distintos programas de Europa.

Incluso, recordó que el expresidente federativo y secretario emérito de FIBA-Américas Jenaro ‘Tuto’ Marchand mencionó que se estaba cerca de un acuerdo que permitiera que los boricuas en la NCAA jugaran en el BSN.

Resaltó que a la NCAA se le señalaba que el torneo local servía para practicar y escoger al Equipo Nacional, lo cual siempre fue aceptado.

Aunque Marchand señaló que la regla “no ha afectado en nada el desarrollo” de jugadores, Mincy y Morales discreparon.

“A mí, el BSN me ayudó un montón. Cuando comencé, saliendo de ‘high school’, era un chamaquito de 17 años jugando contra hombres, contra profesionales”, relató Mincy. “Cuando llegué a la universidad, esa experiencia me ayudó porque pasé los meses de verano jugando y mejorando mi juego no solo para la universidad, sino para la Selección”.

Agregó que ese fue un factor decisivo para las carreras de jugadores como él, Piculín Ortiz, Ramón Rivas y Ramón Ramos.

Para apoyar su opinión, comentó que no son muchos los boricuas que van a universidades de Estados Unidos y tienen tiempo de juego sustancial en su primer año, el cual no reciben hasta su tercer o cuarto año.

Dijo que, por ejemplo, no es lo mismo que Jorge Brian Díaz se quede en Estados Unidos en el verano jugando contra sus pares que lo que él hacía, que en verano llegaba a Puerto Rico a codearse con canasteros como Rubén Rodríguez, Neftalí Rivera o Ángel ‘Cachorro’ Santiago.

“Esa regla debería ser eliminada o al menos modificada”, dijo.

El legendario Quijote Morales opinó que es una ventaja poder jugar en las dos ligas. “Definitivamente, te ayuda a desarrollar más rápido, además de que son juegos diferentes: el de la NCAA es más atlético y menos físico, mientras que la liga de Puerto Rico es dura y tiene un estilo más internacional”, aseguró.

Morales, quien jugó un año en la Universidad de Vilanova y luego en la Universidad de Puerto Rico con Mayagüez y Río Piedras, recordó que, gracias a que pudieron jugar en los dos torneos, tanto Mincy como Piculín Ortiz ya a los 20 o 21 años tenían madurez y experiencia para ser buenos jugadores de nivel internacional.

Incluso, Morales agregó que si David Huertas, actual integrante del quinteto patrio, hubiese tenido la oportunidad que él tuvo, el impacto que ha tenido en la Selección sería mucho mayor.

“Definitivamente, el no poder jugar 30 juegos en verano con una calidad un poco más arriba, con otra clase de baloncesto, con calidad internacional, retrasa el avance de los jugadores buenos de Puerto Rico”, sostuvo.

“Pero... la llave la tiene la NCAA”, finalizó Morales.


Por Joel Ortiz Rivera / joel.ortiz@elnuevodia.com.