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Algunas transacciones no reciben la atención, pero pueden ser la diferencia en una franquicia.



Los pequeños detalles hacen grandes diferencias. Esa es una máxima en la vida y en el arte-negocio de confeccionar equipos de básquetbol.

El juego fuera de la cancha entre julio y el primer día de la temporada no se nutre sólo de firmar al hombre-franquicia por una gran cantidad de millones. En más de una ocasión, una adquisición de último minuto termina como la diferencia entre regresar a casa en la primera vuelta de los playoffs y el campeonato. Los Robert Horry, los Steve Kerr, los Shane Battier pasan a la historia a la sombra de los Hakeem Olajuwon, Michael Jordan y LeBron James, pero llegaron a redondear equipos campeones en transacciones sin brillo y sin prensa.

Entre la firma de Deron Williams en la costa Este con los New Jersey Nets a principios de julio y la de Dwight Howard en la costa Oeste con Los Angeles Lakers a principios de agosto, hubo varias de estas firmas, que por debajo del radar, pueden dar mucho que hablar, no entre julio y noviembre, sino cuando suene el silbato inicial y más importante aún, en la postemporada.

Aquí, diez de las más interesantes.

1. Antawn Jamison, Los Angeles Lakers: Todos los ojos de los fanáticos están puestos en las adquisiciones de Dwight Howard y Steve Nash, pero la llegada de Antawn Jamison también los coloca más cerca de competir por un campeonato. Por $1,4 millones al año, luce como una verdadera ganga si se considera que Jamison ganó cerca de $15 millones la pasada campaña. Es un lujo para los Lakers, pues se trata de un jugador de 36 años que fue capaz de promediar 17 puntos y siete rebotes por juego en la pasada temporada con los Cleveland Cavaliers, pero que sabe venir del banco a producir, como lo revela su premio de mejor sexto hombre en 2002-03, cuando jugaba con los Dallas Mavericks. Su sola presencia representa una mejoría gigante al banco de los Lakers, una de sus áreas neurálgicas en los últimos años.

2. Jason Terry, Boston Celtics: Otro jugador que vive de salir del banco a producir. Terry puede minimizar en ofensiva el golpe que sufrieron los Celtics al perder a Ray Allen. Al igual que su predecesor, su sello de fábrica es el tiro del perímetro. Luce como una movida inteligente de los Celtics, quienes salieron de uno de los mejores productores en el clutch y consiguieron a otro. Al igual que Jamison, es una presencia crucial viniendo desde el banco y luce como un jugador creado al estilo de Doc Rivers.

3. Grant Hill, Los Angeles Clippers: Los Lakers también interesaban a Grant Hill, pero los Clippers hicieron una mejor oferta sin sacrificar demasiado su nómina. Así, añaden experiencia, liderato y un renovado Hill, quien viene de someterse al mismo tratamiento que mejoró las rodillas de Kobe Bryant el año pasado. Con 40 años, le brinda experiencia y fortaleza, a la vez que los jugadores jóvenes tendrán un modelo de lo que debe ser un jugador de equipo. Sin contar su defensa de perímetro en un quinteto que lo necesitaba.

4. Ryan Anderson, New Orleans Hornets: Anderson llegó a los Hornets en una transacción de firma y cambio con el Orlando Magic, quienes recibieron al mexicano Gustavo Ayon. El delantero de 6-10 viene a ayudar con su tiro adecuado a distancia, complementando el juego en la pintura que debe traer el novato Anthony Davis, en una renovada y mejorada línea frontal de los Hornets. En su quinta temporada en la NBA, Anderson dio muestras de sus quilates, al ganar el premio del Jugador Mayor Progreso, mientras promediaba 16,1 puntos y 7,1 rebotes por juego y lideraba la NBA en canastos de tres puntos con 166. Una buena transacción para una franquicia que mira hacia el futuro.

5. Lamar Odom, Los Angeles Clippers: no hay manera de que Lamar Odom pueda jugar y comportarse a un nivel mas bajo que en 2012-13 y Bruno Altieri lo explica mejor en una columna de esta semana. El delantero-centro no sólo fue un desastre con los Dallas Mavericks, sino que su actitud resultó una total decepción para todos. Adquirido por los Clippers, será un tremendo acierto si tan sólo se acerca a la mitad del nivel que llegó a tener con los Lakers. La ciudad y la presencia ejemplarizante de Hill deben resultarle de beneficio a él y ciertamente, a los Clippers.

6. O.J. Mayo, Dallas Mavericks: No sé si lo recuerdan, pero Mayo fue la tercera selección en la primera ronda del sorteo de 2008 por los Minnesota Timberwolves y tras ser cambiado el mismo día del sorteo por varios jugadores, incluyendo a Kevin Love, terminó segundo en la votación para Novato del Año, detrás de Derrick Rose. También luce lejano en el recuerdo, pero perteneció al equipo que ganó el oro en Beijing 2008. En esa elite estaba este jugador, quien se ha apagado en las pasadas dos temporadas con Memphis y pasó a Dallas sin mucho ruido, firmando un contrato de dos años y $8,5 millones como agente libre no restringido, luego de que Memphis no igualara la oferta. Si es capaz de seguir progresando en el perímetro y en defensa -no olviden que sólo tiene 24 años- hará lucir a Mark Cuban como un genio en el negocio del basquetbol.

7. Goran Dragic, Phoenix Suns: Comprometer entre $22 y $30 millones en un jugador que no ha sido titular en sus primeros cuatro años en la NBA puede pensarse como un negocio algo arriesgado. Pero el esloveno Dragic tiene 26 años y parece entrar en el mejor momento de su carrera y los Suns, que lo conocen bien porque jugó para ellos sus primeras dos temporadas, aparentemente saben algo que otros no saben. La partida de Nash debe dejar sobre sus hábiles manos la tarea de organizar la ofensiva, ahora como titular. Este cambio pudiera ser uno de los robos del año si Dragic demuestra que valió la pena toda la confianza que los Suns le han puesto.

8. Raymond Felton, New York Knicks: Para conseguir a Carmelo Anthony, los Knicks tuvieron que desprenderse de Raymond Felton, quien atravesaba por una gran temporada. Sus números bajaron en la altura de Denver y su desempeño pasó sin pena ni gloria en Portland. Ahora, de vuelta a las luces de Nueva York, su presencia será valiosa viniendo del banco y quién sabe si como titular, y pudiera ser crucial en una posición en las que los Knicks se las vieron difíciles durante todo el año.

9. Darren Collison, Dallas Mavericks: Los Mavs no pudieron persuadir a Deron Williams de que jugara en la ciudad que lo vio crecer, ni pudieron convencer a Jason Kidd de que se mudara a Nueva York. Pero sin hacer mucho ruido, adquirieron mediante un cambio a Darren Collison, un armador que había perdido su posición abridora en Indiana, pero que aún así tuvo números (10,4 puntos, 4,8 asistencias) más que respetables. Collison está en su último año de contrato y ganará $2,4 millones esta temporada. Es decir, Cuban no pudo comprar un Bentley ni un Mercedez-Benz, pero podrá hacer el mismo trabajo con un eficiente Toyota.

10. Pablo Prigioni, New York Knicks: A los 36 años, Prigioni no es un novato cualquiera. No se consigue en todas partes a un jugador de primer año con la experiencia y el temple del argentino. Jason Kidd está cerca de los 40 años y no lo veremos pasar de los 35 minutos por noche, por lo que la presencia de Felton y Prigioni era necesaria en la plantilla newyorkina. Prigioni es el tipo de armador clásico, que prioriza en generar ofensiva para su equipo, que comete pocos errores, que maneja bien el pick and roll y que se juega el físico en la defensa. Algo así como Kidd, sin el salario millonario.


Por Hiram Martínez - ESPNdeportes