"Queremos ganar y queremos ganar ahora. No entramos a esto con la idea de esperar un par de años para competir. Queremos ganar ya".
Con esas palabras el ex jugador estrella de Los Angeles Lakers y actual dueño parcial de los Dodgers de Los Angeles, Earvin 'Magic' Johnson, analizó el martes los cambios que realizó dicha novena para reforzar su potencial de competir este mismo año por el campeonato de la Liga Nacional y posiblemente de la Serie Mundial.
Johnson encabezó en abril pasado un grupo que cuenta con Mark Walter como principal accionista para comprar a los Dodgers de las desacreditadas manos de Frank McCourt. Al momento que fueron presentados como nuevos dueños, el grupo prometió que buscarían restablecer a los Dodgers como un equipo contendor en el presente y de sólido sistema de fincas para garantizar la calidad del futuro.
Y en ese marco, Magic estuvo satisfecho con los negocios realizados en las pasadas semanas por el presidente de asuntos de béisbol en el equipo, Stan Kasten, y el gerente general de la novena, Ned Colletti.
"Han trabajado muy fuerte y han logrado unos tremendos cambios. Estamos contentos con lo logrado. Y aunque todavía queríamos hacer muchas cosas más, se logró lo principal de cubrir unas deficiencias sin empeñar en futuro", dijo Johnson.
Los principales cambios logrados en la última semana incluyen la adquisición del estelar tercera base y campocorto, el dominicano Hanley Ramírez, la de los relevistas Randy Choate y Brandon League y como si fuera poco la obtención el martes, justo antes que venciera el periodo de cambios fuera del recurso de waivers, del primer bate y valioso guardabosque Shane Victorino.
En todos esos cambios, los Dodgers manejaron los precios de cambio con jugadores de liga menor, en su mayoría, y prácticamente solo con un par de jugadores que estuvieron este año en el roster grande, los lanzadores Nathan Eovaldi y el relevista Josh Lindblom. Vale destacar que Colletti aseguró que los jugadores de liga menor son prospecto de buen nivel pero no los más preciados talentos de la organización.
Johnson aseguró que con esas movidas, los Dodgers deben ser considerados actualmente como un equipo con potencial campeonil.
"Creo que sí, que somos un equipo con capacidad para ganar el campeonato. Pero todo el mundo tiene que jugar su mejor nivel", dijo Johnson.
Éste además apostó a que las movidas realizadas influenciarán el juego de todos los jugadores. Recordó que en sus años de jugador de baloncesto con los Lakers, las movidas realizadas por la gerencia para apoyar al talento dentro de la cancha definitivamente inyectaban un extra de energía y entrega.
"Cambios así inyectan mucha confianza y creo que nosotros podemos competir contra cualquiera", dijo Johnson.
Johnson abundó que aunque él no estuvo directamente involucrado en los negocios deportivos, sí estuvo activo con Walter en la toma de decisiones económicas que eran importantes para autorizar los cambios.
"Como dijimos cuando compramos le equipo, vamos a hacer todo lo necesario para que el equipo sea competitivo ahora y por muchos años. Y eso hicimos. Trabajamos fuerte para lograr más aunque no se dio nada más antes del cierre del periodo. Pero estoy feliz con lo logrado. Fueron adquisiciones que nos pueden ayudar inmediatamente e incluso tienen potencial de impactar nuestro futuro", dijo Johnson.
"Sin dudas hemos mejorado al equipo. Queremos hacer lo mismo que en mis años de juego en los Lakers hicieron Jerry West y (el dueño) Jerry Buss", abundó en referencia al respaldo de hacer las movidas necesarias para fortalecer al equipo y sus chances de competir por el título.
En otra ángulo, Johnson reconoció que el equipo falló en su plan de sumar a otro lanzador iniciador de calidad y potencia. Pero respaldó la decisión de Colletti y Kasten de no pagar un alto precio con talentos valiosos por el derecho Ryan Dempster, de los Cachorros de Chicago y quien finalmente aterrizó en los Vigilantes de Texas, considerando el factor que éste será agente libre al cerrar la temporada.
"El equipo tenía unas necesidades apremiantes que fueron cubiertas. Shane nos va a dar, por ejemplo, un gran primer bate y sobre todo un jugador de experiencia de postemporada, que no tiene miedo ante la presión de los playoffs, y quien creo será una voz de influencia en el camerino. Así que en general el equipo fue mejorado", dijo Magic, abundando que Ramírez también trae al equipo una especie de emoción y ánimo que le hacía falta al equipo aparte de su gran talento beisbolístico.
Al mismo tiempo dijo que la necesidad de otro abridor seguirá siendo atendida posiblemente mediante el potencial de cambios por el sistema de waivers, pero si ello se torna difícil, las cosas no deben ser vista tan mal dado a que los Dodgers esperan pronto el retorno a juego del lanzador zurdo Ted Lilly así como del derecho Rubby De La Rosa, quien sigue progresando en su proceso de rehabilitación de la operación Tommy John a la que fue sometida el año pasado.
"Hicimos lo que pudimos hacer. Y los jugadores saben que como gerencia estamos apostando y apoyándolos a ellos. Estamos aquí para intentar ganar ahora", dijo Johnson.
ESPNDeportesLosAngeles
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