Los neoyorquinos reaccionaron con desencanto este martes ante la noticia de la partida de la joven estrella Jeremy Lin del equipo de básquet de la ciudad, los New York Knicks, tras una luna de miel que duró un año y dio lugar a la denominada "Linsanity".
Los Knicks anunciaron oficialmente que renuncian a retener a Lin, agente libre tras el final de la pasada temporada y a quien los Houston Rockets (Texas, sur) le ofrecieron un contrato de 25 millones de dólares por cuatro temporadas.
El jugador había recibido la oferta de los Houston Rockets, pero los Knicks tenían la opción de emparejar cualquier oferta que se le hiciera hasta la medianoche de este martes, pero desistieron de ello, según lo informaron las autoridades del club neoyorquino.
"Extremadamente emocionado y honrado de ser un Houston Rocket nuevamente!!", escribió Lin en su cuenta de Twitter al conocerse esta decisión.
"Estamos perdiendo más que un jugador. Lin era un símbolo de la ciudad", dijo a la AFP Jason Gutierrez, de 29 años y oriundo de Brookyln (sudeste de Nueva York), en la puerta de la tienda de la NBA en la Quinta Avenida en el centro de Manhattan.
Para Mary Anne Jones, la partida de Lin "es un gran error". "Es un jugador joven y talentoso. Estoy segura que los fanáticos lo van a extrañar", agregó esta mujer de 42 años que vive en el East Village, en el sur de la ciudad.
La "Linsanity" (un juego de palabras entre Lin e "insanity", que significa "locura" en inglés) se había desatado hacía exactamente un año tras las brillantes actuaciones del joven jugador de 23 años nacido en California de padres taiwaneses.
Lin, descartado por otros dos equipos y procedente de la Universidad de Harvard, había anotado un récord de 136 puntos en sus primeros cinco partidos como titular en la NBA -por encima de leyendas como Michael Jordan y Shaquille O'Neal-, y ayudado a su equipo a lograr siete triunfos consecutivos.
En aquel momento, las ventas de camisetas de los New York Knicks y su nueva figura con el número "17" se dispararon, los diarios y revistas le dedicaban sus portadas y las entradas para los juegos en el Madison Square Garden se revendían a más del doble de su precio original.
Al final de temporada, Lin promedió 14,6 puntos y 6,2 asistencias en 35 juegos.
En la cuenta oficial de los Knicks en Facebook, los internautas se rebelaban contra los directivos del club.
"Los Knicks perderán millones de fanáticos si dejan ir a Lin", advertía Jamie Zero.
"Adiós Knicks... Ya no soy simpatizante de los Knicks", escribía poco después Jen-Jung Fan, como dando la razón.
La red social Twitter también ardía cuando por la tarde trascendió que el jugador no se quedaría en Nueva York, y los usuarios dejaban su opinión a un ritmo de una veintena por minuto.
"Puede ser que Jeremy Lin representara un porcentaje muy bajo a nivel deportivo para los Knicks pero les dio mucha publicidad", escribió Paulina Benavente en su cuenta @paubteg, resumiendo tal vez el sentimiento general.
El jugador revelación de la pasada temporada, Jeremy Lin, durante un partido contra Portland, el 14 de marzo de 2012 en Nueva York. Los neoyorquinos reaccionaron con desencanto este martes ante la noticia de la partida de la joven estrella Jeremy Lin del equipo de básquet de la ciudad, los New York Knicks, tras una luna de miel que duró un año y dio lugar a la denominada "Linsanity".
La última sensación de los Knicks Jeremy Lin realiza una jugada individual contra Indiana, el 16 de marzo de 2012 en Nueva York. Los Knicks anunciaron oficialmente que renuncian a retener a Lin, agente libre tras el final de la pasada temporada y a quien los Houston Rockets (Texas, sur) le ofrecieron un contrato de 25 millones de dólares por cuatro temporadas.
AFP
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