Mike Miller cree que sus problemas de espalda pueden mejorar sin necesidad de someterse a una cirugía, y tiene planeado ayudar al Miami Heat --campeón de la NBA-- a defender su corona la próxima campaña.
Miller estuvo limitado durante gran parte de la temporada pasada, y por momentos su dolor de espalda era tan intenso que ni siquiera podía sentarse en el banco del Heat durante los partidos. Durante la temporada baja ha tenido consultas con el Dr. Barth Green, un neurocirujano de Miami, y la expectativa ahora es que una combinación de descanso y rehabilitación debería ser suficiente para que pueda jugar otra vez.
"Nada de retiro", dijo Miller.
Miller hizo una aparición para unos 600 niños en un campamento de básquetbol patrocinado por él mismo, y apareció entre los rugidos de los pequeños y cánticos de su apellido. Y cuando le dijeron que Hialeah, una ciudad al norte de Miami, cree que fue el epicentro de la fiesta más grande para celebrar el campeonato del Heat, Miller dio un indicio de sus planes a futuro.
"Entonces volvamos a jugar el año que viene", dijo Miller.
Miller metió siete de sus ocho intentos de triple en el Juego 5 de las Finales de la NBA contra Oklahoma City, ayudando al Heat a capturar el segundo campeonato de la franquicia.
Miller tiene tres años restantes en su contrato con el Heat, pero consideró retirarse después de dos temporadas llenas de lesiones en Miami. Una serie de lesiones en el pulgar, la muñeca y el hombro lo atormentaron en la temporada 2010-11, y el año pasado se vio afectado también, primero por una cirugía de hernia en la temporada baja, luego el problema con un disco en la espalda y después un esguince de tobillo.
Si necesitaba someterse a la cirugía de espalda, Miller podría haber tenido que permanecer en la lista de lesionados durante meses y dijo que eso tal vez lo hubiese hecho inclinarse hacia la posibilidad del retiro.
"El plan es evitar la cirugía", dijo Miller. "Estamos haciendo todo lo posible. El médico dice que tiene un aspecto fantástico. Así que vamos a seguir en esa dirección, continuar con la rehabilitación y ver cómo va todo".
Miller tiene previsto visitar a Green de nuevo el miércoles para discutir los planes de rehabilitación a seguir. Green es ampliamente considerado como uno de los cirujanos más importantes del mundo, y Miller dijo que fue un tanto aterrador tener que verlo y, esencialmente, decidir sobre su futuro en el básquetbol.
"Estaba nervioso. No hay duda al respecto", dijo Miller. "Pero, ¿sabes qué? Las personas que son las mejores en lo que hacen también saben cómo pensar en alternativas y lo que se necesita para evitar someterse a una cirugía. Eso es lo que me gustó de él desde el primer momento. A pesar de que se lo conoce por ser el mejor como cirujano, hizo lo posible para evitar una operación, algo que es un gran crédito para él".
Miller quiere estar listo para el campo de entrenamiento, aunque sugirió que si su cuerpo no está listo para entonces, no va a forzar la situación.
La adición de dos otros francotiradores en Ray Allen -- el líder de todos los tiempos de la NBA líder en triples convertidos -- y Rashard Lewis sin duda hará que la vida sea un poco más fácil para Miller, si no es por otra razón más que el hecho de que el Heat debería tener un montón de opciones desde el exterior. Miller dijo que no podía creer que el presidente del Heat, Pat Riley, su socio de gestión general, Micky Arison, y el CEO, Nick Arison, se las hayan arreglado para conseguir a Allen y Lewis para firmar por un número relativamente bajo con el Heat.
"No sólo hemos agregado dos tiradores más, sino que contamos con el mejor francotirador de todos los tiempos cuando se trata de conversiones, y Rashard Lewis también está a la altura", dijo Miller. "La familia Arison y Pat continúan haciendo un trabajo increíble.... Esta es una organización especial. Se inicia desde la parte superior y va hacia abajo, y cada vez que sumas jugadores que aceptan menos dinero significa que estás haciendo algo bien".
Miller encestó el 45 por ciento de sus intentos de tres puntos esta temporada, promediando 6.1 puntos en 39 partidos. Ha sido un verano como un torbellino -- "todo cambia siendo campeón", dijo Miller -- con presentaciones promocionales y planes de estar involucrados en el lanzamiento de una bebida energética llamada Let It Fly el 10 de agosto, pero está seguro de su plan de poder volver a jugar.
"El descanso es todo", dijo Miller. "La inflamación se va, el dolor cede, ahora hay que fortalecer y mantener".
AP
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