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NBA: Los Clippers van en serio en con su renovación para la próxima temporada.




Por si quedaba alguna duda, hay algo que parece claro en la estrategia de Los Angeles Clippers para configurar el panorama de la campaña que se avecina, y es que la franquicia va en serio en sus ánimos de darle un vuelco a la historia y hacer del equipo un hueso duro de roer para el resto de las formaciones de la NBA.


Vinny Del Negro se puso manos a la obra en cuanto finalizó la temporada. Sus palabras tras el último juego ante San Antonio Spurs fueron dirigidas a la renovación que urgía para poder ser más competitivos. "Se verán caras nuevas", comentó el coach del plantel angelino. Poco después, Del Negro renovó al tiempo en que el gerente general Neil Olshey abandonó el equipo.


El cambio de imagen gira en torno a dos figuras convertidas en piedra angular del proyecto. Chris Paul y Blake Griffin son los únicos intocables de los Clippers, el resto de los jugadores suponen una mera construcción con el objetivo de fortalecer aún más el juego de ambos (de ahí la importancia de los cimientos).


Lamar Odom, que fue presentado el lunes, se convirtió en el primer refuerzo de la franquicia. Las dudas que generó en Dallas y los problemas cuando daba sus primeros pasos como profesional en los Clippers (confesó haber consumido marihuana) crearon infinidad de dimes y diretes entre prensa y aficionados. Del Negro abogó por un Odom comprometido, un compromiso clave para su adquisición.


La pérdida de Mo Williams fue uno de los efectos secundarios de la transacción de Odom. El sexto hombre por antonomasia de la campaña pasada partió a Utah para formar parte de los Jazz y es que tal y como declaró su representante, Williams aspira a ser titular. Reggie Evans, que también abandonó Los Ángeles para marchar a los Brooklyn Nets, fue otra de las bajas de verano (a cambio de un turno de selección), entre las que también se incluye la de Nick Young, cuyo representante confirmó este viernes que será nuevo jugador de Philadelphia 76ers.


Entre las novedades también se encuentra la esperada renovación de Chauncey Billups, cuya recuperación en la lesión del tendón de Aquiles está prevista para diciembre y la contratación aún no sellada de Jamal Crawford, un armador de garantías (parecidas a las de Mo Williams).


Así las cosas, comienzan a definirse los nombres del quintento titular y los de la banca. Con la recuperación de Billups prevista para cuando la temporada haya comenzado, es probable que Jamal Crawford sea el elegido por Del Negro para acompañar a Paul en la construcción del juego; cuando el veterano dorsal número uno se recupere completamente, Crawford pasaría a ser un sexto hombre de lujo. La capacidad de Crawford por guisarse sus propios huecos y lanzar con efectividad a canasta le colocan un pasito por delante de Williams.


Con este fichaje, Paul estará mejor escoltado. Caron Butler y Randy Foye seguirán siendo parte importante de su juego gracias a sus defensas y capacidad anotadora desde los extremos; la presencia de Billups será primordial y las opciones generales de Del Negro tendrían más variantes que las del año pasado.


La polivalencia de Odom le sitúa como un recambio de Griffin o incluso para los aleros gracias a su generosidad en las asistencias. DeAndre Jordan deberá adoptar la batuta reboteadora junto a Griffin y echará de menos la presencia de un Reggie Evans con más limitaciones que virtudes, por ende uno de los descartables a la postre descartados. Las cábalas giran en torno a ocho hombres llamados a cumplir con la expectativas de un vestuario renovado con algunos jugadores que esperan su momento.


Véase el caso de Eric Bledsoe, quizás la revelación de la temporada pasada en los Clippers. Sus actuaciones a la hora de sustituir a Chris Paul cuando éste estaba lesionado fueron más que dignas, al ser capaz de echarse el equipo a las espaldas en los momentos más oportunos. Es cierto que le queda mucho por aprender y madurar, pero es un diamante en bruto que tarde o temprano deberá de explotar. Otra cosa es cuánto tiempo será capaz de aceptar su rol de actor secundario en el equipo.


Las páginas del libro de los Clippers siguen abiertas y todavía se pueden escribir varios capítulos más este verano y antes de que comience la temporada, pero las intenciones del cuerpo técnico parecen más que claras: este año van a por todas.


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