La recepción que tuvo Ozzie Guillén esta tarde, en el Wrigley Field, en su regreso a Chicago fue la de alguien quien es respetado, querido y que todavía tiene un peso importante en la opinión pública de la ciudad, donde vivió sus mejores años como pelotero y como manager.
El estratega de los Marlins de Miami fue recibido por un grupo de 32 reporteros en el dugout del estadio de los Cachorros, del cual fue apartado Andre Dawson --quien jugó con los oseznos y es miembro del Salón de la Fama-- cuando Guillén apareció en el recinto, donde la novena de Florida disputará de martes y jueves una serie de tres encuentros.
"Es bueno estar aquí de vuelta y ver a tanta gente. Esta siempre ha sido mi ciudad, aquí vivo y aquí he pasado mis mejores días como profesional", dijo Guillén de entrada, al ser interrogado acerca de su regreso a la ciudad de los vientos.
El venezolano, quien antes de su rueda de prensa prometió no hablar mucho, estuvo respondiendo preguntas y bromeando durante 25 minutos, más de lo que tardaron los lanzadores Mark Buehrle y Carlos Zambrano, quienes también están en su primera visita a Chicago con el uniforme de los Marlins, luego de haber pertenecido a los equipos de la ciudad durante toda su carrera previo a esta campaña.
"Aquí todavía hay gente que me quiere, incluso dentro de los Medias Blancas tengo a muy buenos amigos. Me alegro que a ellos les esté yendo bien, porque esa es una gran organización, a la que yo le agradezco mucho por las oportunidades que me dio en mi carrera. Yo estuve ahí 21 años", dijo Guillén, quien dirigió a la novena del Sur de Chicago desde el 2004 y hasta el año pasado, cuando la gerencia lo cambió a los Marlins.
El estratega asegura no sentir celos o envidia por la buena campaña que atraviesa su ex equipo, mientras que su novena actual, la de Florida, atraviesa por un año decepcionante, luego de las grandes contrataciones que hicieron en el invierno.
"No tengo por qué sentirme mal por la buena temporada de los Medias Blancas, ellos están teniendo un buen año, porque tienen buenos peloteros que están haciendo su trabajo. Yo les deseo siempre lo mejor", dijo Guillén, quien agregó: "Esto es como cuando te divorcias y ves a tu ex mujer con otro hombre que la está haciendo feliz, yo de verdad me alegro por eso y lo digo sinceramente".
Los Medias Blancas se encuentran liderando la División Central de la Liga Americana, con marca de 49 victorias y 40 derrotas. Mientras que los Marlins marchan en el cuarto lugar de la División del Este de la Liga Nacional, con registro de 43-46.
"Ha sido una temporada difícil para nosotros porque no hemos sido consistentes ni en la ofensiva, ni en el pitcheo ni en la defensa. Así es muy difícil ganar, pero todavía falta temporada y tenemos las balas para competir", aseguró el venezolano.
Guillén confía en que los Marlins remontarán en esta segunda mitad de la campaña y que lo harán sin necesidad de buscar a peloteros en el mercado, "porque aquí tenemos todo lo que necesitamos, solo falta que pongamos las cosas en su lugar y comencemos a jugar bien", dijo.
ESPNDeportes
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