No hubo ninguna víctima clara en esta ocasión. Ningún Frederic Weis en el extremo receptor para ser congelado para siempre en un cartel atemporal.
¿Cómo haces para que un pase de 50 pies entre en un solo cuadro, de todos modos?
Así es: No se puede. No se puede imprimir y vender una foto de lo que LeBron James les hizo a los franceses, algo que los devotos colocarán a la altura de la hazaña del atletismo con el que Vince Carter se desató por encima de la cabeza de Weis la última vez que vimos a Les Bleus en el torneo Olímpico de básquetbol.
"Fue increíble", dijo el centro del Team USA, Tyson Chandler.
Chandler debería saberlo porque tuvo una de las mejores vistas aquí en el Parque Olímpico de básquetbol. Sin ni siquiera cinco minutos pasados en la eventual victoria por 98-71 del equipo estadounidense, Chandler agarró el rebote del tiro errado de Tony Parker, le pasó el balón a James fuera del arco de tres puntos que estaban defendiendo y observó a LeBron arrojarlo como si fuera un saque de banda en un partido de fútbol hacia Kevin Durant, que de alguna manera anticipó toda la movida y hacía tiempo que había iniciado una carrera de velocidad.
Durant atrapó el pase perfectamente realizado pasando la línea de tiros libres contraria, dejó a Parker y Boris Diaw a su paso y se embarcó en una volcada para completar una secuencia que Magic Johnson y los Showtime Lakers hubiesen declarado orgullosamente como una de las suyas.
No es que el propio James haya quedado terriblemente impresionado. Se concentró en la defensiva y en la distribución en este partido inaugural del grupo A, acumuló más asistencias (ocho) que los intentos de disparo (seis), y rápidamente volvió al mismo modo de minimizar sus hechos tal como ha hecho para el consumo público desde que el Team USA se reunió a principios de julio.
Buena suerte si estás buscando indicios de satisfacción, o Dios no lo quiera, de reivindicación, de que lo que James debe sentir tras su campeonato con el Miami Heat. Buena suerte al tratar de convencerlo de la idea de que la presión, su carga personal, ha disminuido ahora que sabe que va a tomar posesión de un anillo de la NBA en octubre.
"No es diferente para mí", dijo James el otro día. "No puedo perder, y punto. Estoy en un bote diferente del que estaría si los partidos fueran la NBA".
Pero él no se queja. Al contrario. A pesar de las críticas que ha soportado por los fracasos del pasado, por retirarse en los momentos importantes, hay que decir que LeBron, El campeón, le da la bienvenida a la carga mejor que nunca. Una autoridad para nada menor, su compañero de equipo Kobe Bryant con cinco anillos dice lo anterior, en repetidas ocasiones alabando a James este mes por su actitud.
"Siempre he sido una especie de hombre de haz esto o a otra cosa", dijo Bryant. "LeBron [como líder] es más bien una persona que congrega. Más hablador".
En el caso del domingo, fue James y luego fue Bryant, quienes hicieron los tan necesarios triples al comienzo del segundo cuarto después de que el Team USA encestó 0-de-6 en triples durante el primero. El alero francés, Nicolas Batum, confesó después que tenía la esperanza de que los estadounidenses "entraran en pánico" cuando Yannick Bokolo encestó un triple desde el lateral al sonar la chicharra del primer cuarto para hacer que Francia quede a una diferencia de un punto con 22-21. Pero LeBron y Kobe no dejaron que eso suceda, lo que desató una remontada de 11 puntos consecutivos que, combinados con la defensiva asfixiante habitual de los estadounidenses en el perímetro, hizo que se sintieran cómodos hacia el descanso, a pesar de los problemas iniciales con los lanzamientos y con las faltas de al parecer el roster completo.
"En el segundo cuarto, fue 0-0... un nuevo juego para ellos", dijo Batum. "Empezaron a defender [y] hacer algunos grandes tiros".
El entrenador de Francia, Vincent Collet, no pudo contener su admiración por la capacidad del equipo estadounidense para forzar pérdidas de balón y lo que describió como el "mejor bloqueo de los tiradores abiertos del mundo". Parker -- después de sumar tan sólo diez puntos en 26 minutos bajo fuego y, finalmente, quitarse las gafas que tanto aborrece -- salió del partido diciendo: "Van a ser muy, muy difíciles de superar".
Ni siquiera serán empujados hasta el último partido del grupo, el sábado frente a Lituania, como muy pronto, gracias a los próximos partidos fáciles contra Túnez y Nigeria el martes y el jueves. Y para entonces, uno podría sospechar que el equipo de los Estados Unidos se habrá adaptado mejor al arbitraje de la FIBA que les causó tanta frustración en contra de los franceses, así como en las dificultades de la primera parte para hacer tiros en un nuevo edificio de 12,000 asientos donde los fanáticos están demasiado lejos de la cancha para proporcionar el habitual estilo de apoyo de la NBA.
"No creo que nos haya puesto nerviosos", dijo el entrenador del Team USA, Mike Krzyzewski. "Estos chicos no se sobresaltan. Creo que hay un ajuste al lugar. A ninguno de los equipos se le permitió estar aquí más de una hora en los últimos días, así que creo que será un ajuste. [Y] Creo que la forma en la que se administró el juego fue un poco diferente de los cinco partidos de exhibición que hicimos. Hemos aprendido de eso".
Dijo Collet, sonando un tanto impotente refiriéndose a las 18 pérdidas de balón de Francia y las dos conversiones de 22 desde la línea de tres puntos: "Ellos hicieron el juego que querían hacer".
LeBron en especial. Feliz de pasar el centro de la atención a los debutantes olímpicos, Durant (22 puntos y nueve rebotes) y Kevin Love (14 puntos en 14 minutos), James dirigió el trafico. En poco menos de 25 minutos, salió con una modesta pero impecable marca de nueve puntos, ocho asistencias, cinco rebotes y dos robos.
Además de un pase genial sobre la cabeza que cubrió demasiada madera, demasiado rápido, para que se lo pueda capturar en una foto.
"No fue perfecto", dijo James, refiriéndose a los resultados de los estadounidenses en su conjunto y haciendo caso omiso de su momento mágico.
"Todavía tenemos margen para mejorar. Sufrimos demasiadas pérdidas de balón, faltas de más y hubo un par de rebotes defensivos que podríamos haber sumado".
Dijo Chandler: ". Algunas de las cosas que James hace... es difícil creer que puedes tener su tamaño, tener su visión y de todas maneras hacer un juego tan elegante como él lo hace".
Por Marc Stein - ESPN
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