Cuando el reloj marcó cero en el pizarrón y la eliminación de Puerto Rico en el Repechaje Olímpico ya era un hecho, al equipo boricua se les cayó el cielo encima.
No podían creer que el juego ante Lituania se les había escapado de las manos, pero peor aún, que otro ciclo olímpico se quedó sin su fruto por segunda ocasión consecutiva.
Y ante ese panorama, nadie asistió a la rueda de prensa, prefiriendo desahogar su frustración en la fría soledad de su camerino, en el cual permanecieron por casi una hora sin que nadie asomara su rostro.
“Todo el mundo (en el camerino estaba) llorando y sufriendo allí. Todo el mundo estaba como si tuvieran un edificio encima de nosotros porque nosotros veníamos con una esperanza verdadera de clasificar. Estuvimos como 45 minutos y no hubo una palabra de nadie y era todo el mundo cabeza abajo. Hasta yo tuve que tratar de controlarme, porque es duro. Se trabajó muy duro para esto”, dijo el dirigente Flor Meléndez durante un aparte el domingo de madrugada en el hotel Gran Meliá de Caracas una vez los ánimos estaban más apaciguados.
“Quiero darle las gracias a mis jugadores. Hicieron un esfuerzo extraordinario. Y pedirle excusas a la fanaticada de Puerto Rico por no poder ir a las Olimpiadas. Todos los que estamos aquí, esa fue nuestra mente . Por eso fue que salimos tan destruidos del juego. No es lo que tú quieres, pero no siempre puedes tener lo que deseas. Los dos juegos grandes ante Grecia y Lituania los jugamos bien. Hicimos todo lo que se pudo. Tuvimos mala suerte.”
Ante la eliminación de Puerto Rico en los cuartos de finales del Repechaje en Caracas, la delegación hizo gestiones de última hora para adelantar sus vuelos pautados para el lunes y viajar el sábado en la tarde a Puerto Rico, donde arribaron a eso de las 4:00 p.m.
Según Meléndez, la jugada crucial en la que el pase de José Juan Barea a Danny Santiago fue interceptado estuvo diseñada para que Barea tuviese una doble cortina y pudiera penetrar al canasto para hacer un intento - como los que nos tiene acostumbrados en el clutch - o buscar la falta personal.
Sin embargo, lo diagramado no fue lo que se dio en la duela, pues Barea fue doblado y luego de ajustar y tratar de buscar a Santiago en la pintura, cometió el turnover.
“Cuando tú tienes dos jugadores como Barea y Carlos en una jugada final, en tu mente estás que no las puedes fallar. Tratamos de preparar la jugada para que uno de ellos dos tuviera el balón al final. No se pudo ejecutar la jugada. Eso pasa en la NBA, pasa en todos lados”, dijo Meléndez, que optó por Barea en esa jugada porque Arroyo se había lastimado el hamstring minutos antes.
“Carlos, faltando como cuatro minutos se haló el hamstring. Le dije que le íbamos a vamos a dar un momentito a que descanse y después fue que metió los dos triples. Hizo un esfuerzo extraordinario en esos minutos finales a pesar de estar con dolor. No saqué a Carlos porque me estaba jugando bien a pesar del dolor que tenía y me servía de señuelo aunque no tuviera la bola porque iba a atraer defensa. Por eso es que me fui con Barea”.
A pesar del revés, Meléndez se mostró complacido con el esfuerzo defensivo del equipo, que dejó a Lituania en 76 puntos, los dominó en rebotes y los limitó a solo 43 por ciento de campo.
“Creo que hicimos una planificación de juego extraordinaria frente a Lituania. El equipo lituano piensa ofensivamente contra los demás, no tanto en defensa. Por eso al final de cada uno de los periodos ya estaban con cinco faltas (colectivas) . Pero como teníamos a Peter en problemas de faltas, no pudimos aprovechar eso. (Por momentos) logramos parar todas su movidas ofensivas y les combinamos las defensas”, dijo Meléndez.
“Hicimos cosas que nos dieron resultados. Pero eso tu lo tienes que cerrar haciendo canastos. Les decía a los muchachos que se liberaran en ofensiva. Vamos a correr un poco más, llegar más rápido a la ofensiva , no quedarnos tanto en el dribble y atacar un poco más”.
En términos del apoyo de la fanaticada venezolana, que se desbordó el viernes en favor de los boricuas, Meléndez aprovechó la occasion para agradecer el gesto de solidaridad latinoamericana demostrada por los anfitriones con Puerto Rico.
“Estamos más que agradecidos con los venezolanos. Estuvieron los 40 minutos con nosotros. Creo que respondimos. Tuvimos altas y bajas porque estamos jugando contra un gran equipo. Jugamos un gran juego frente a ellos”, dijo Meléndez. “Pero no pudimos cerrar al final. Nos pasó en Argentina y nos pasó aquí”.
Aunque Meléndez indicó que no le gusta quejarse públicamente de los árbitros, sí dijo ayer que le estuvo sospechoso que le asignaran al oficial argentino Alejandro Chiti, pues algunos jugadores del equipo – particularmente Barea – habían tenido problemas con él durante el partido de medalla de oro de Centrobasket que se perdió ante República Dominicana.
“No me gusta quejarme de los pitos. Pero la realidad es que tuvimos un problema en Centrobasket con un oficial que nos amenazó diciendo “Nos vemos en Venezuela”. Y quizás nos pasaron factura”, dijo Meléndez.
“Por eso siempre le he dicho a los muchachos que me deje los árbitros a mí, déjenme a mi formar los líos. No sé si fue mala suerte o fue de maldad, pero lo pusieron ahí. Traté. Él fue el que no le marcó la falta sobre Peavy que fue descarada, cuando estábamos por uno arriba (en los minutos finales). Le dieron un palo tremendo y podíamos irnos arriba por tres, y era otro juego. No tuvimos la suerte. En juegos cerrados, muchas veces dependes de eso, una pitada a favor, o una en contra puede decidir el juego”.
Por Raúl Álzaga/ Primera Hora
Seguir @All_SportNews




