La rusa María Sharapova se clasificó por primera vez en su carrera para disputar la final de Roland Garros, en la que se verá con la italiana Sara Errani, al vencer a la checa Petra Kvitova por 6-3 y 6-3, victoria que le asegura recuperar el puesto de número uno del mundo el próximo lunes.
Además, si la rusa gana el sábado la final completará los cuatro Grand Slam, convirtiéndose en la décima jugadora que logra reunir las cuatro joyas del circuito, aunque en años distintos (Wimbledon 2004, US Open 2006 y Abierto de Australia 2008).Con un saque directo, el tercero de su cuenta, Sharapova (2ª favorita) finiquitó un encuentro con el que le arrebatará el lunes a Victoria Azarenka el trono mundial femenino, después de que la bielorrusa haya ocupado este lugar desde este enero pasado, tras ganar en Melbourne.
Así, Sharapova se instaló por primera vez en su carrera en la final del Abierto de Francia, ya que cayó en semis en 2007 y 2011. Esta vez sí logró superar esa barrera y llegar al último partido.
La rusa se enfrentará en la final con la italiana Sara Errani, 23ª del mundo y 21ª cabeza de serie, que doblegó a la australiana Samantha Stosur (6ª en el ránking WTA) por 7-5, 1-6 y 6-3.
Sharapova completó una mitad de temporada más que aceptable al alcanzar la final del Abierto de Australia, Indian Wells y Miami, donde tropezó con Azarenka en las finales, y ganando los títulos de Stuttgart y Roma sobre arcilla.
En una hora y 17 minutos, en un duelo donde ambas golpearon con dureza desde el principio, Sharapova ganó su tercer partido consecutivo a Kvitova, desde que perdió con ella la final de Wimbledon del año pasado. Después, María vengó esa afrenta en las semifinales del Abierto de Australia y en la de Stuttgart de este año.
"Después de estar tres veces en semifinales, siempre soñé con alcanzar la final, y ahora estoy más que ilusionada", dijo la siberiana en la cancha.
"Es muy especial para mí, porque hace unos años cuando me operaron del hombro derecho llegué a estar fuera de los 100 primeros puestos, por eso es tan importante", añadió.
Kvitova, Nº 4 del mundo, expresó su deseo de ocupar, la próxima vez, una parte diferente del cuadro al de la jugadora siberiana. "La próxima vez tengo que estar en una parte diferente de Maria", bromeó Kvitova. "Maria tiene un gran servicio y juega muy rápido de nuevo. Yo no he jugado mal", comentó.
"Además, mejoré en arcilla", añadió sobre su rival. "He jugado bien, pero ella lo ha hecho mejor", comentó la zurda checa sobre la rusa.
Sharapova luego admitió, ya de cara a la final, que "Errani es una gran jugadora en arcilla y significa un gran desafío para mí". Se enfrentará por primera vez el sábado, nada menos que en la definición del Abierto galo.
Antes, la italiana doblegó a la musculosa Stosur, campeona del US Open en 2011, para lograr su primera final de un Grand Slam, en Roland Garros. La australiana ya había sido semifinalista de este torneo en 2009 y finalista el año último.
Situada en el puesto 24º, la italiana era la jugadora con ránking más bajo de las cuatro que accedieron este año a las semifinales, donde batalló durante dos horas y cuatro minutos para vencer a Stosur y colocarse por primera vez en el grupo de las 10 primeras del mundo.
La italiana completó un gran Roland Garros, alcanzando también la final de dobles del viernes, junto con su compatriota Roberta Vinci, tras derrotar a las españolas María José Martínez Sánchez y Nuria Llagostera Vives. Hoy, dos glorias del tenis italiano, Lea Pericoli y Nicola Pietrangeli, presenciaron en el palco el triunfo de la brava transalpina.Entrenada por el español Pablo Lozano, Errani sucede en la final a su compatriota Francesca Schiavone, campeona en 2010 y finalista el año pasado, que en esta edición cayó ante la estadounidense Varvara Lepchenko en la tercera ronda.
El partido comenzó una hora y 20 más tarde del horario previsto, debido a una pertinaz lluvia que retrasó todo el programa. El mal tiempo también está previsto para mañana viernes, cuando se disputan las semifinales masculinas.
Tras ceder el primer set, Stosur protagonizó una impecable reacción en el segundo, dominando con sus golpes y sus brazo de acero a la italiana. Pero Errani no se amedrentó y en el tercero se puso por delante rápidamente, con 3-0.
La australiana recortó diferencia hasta igualar 3-3, pero cuando se disponía a tomar la delantera, cometió una doble falta en el juego siguiente, y dos errores no forzados, que propiciaron que Errani mandase con 5-3.
Luego la transalpina confirmó en blanco el juego siguiente para impedir que Stosur luche por un título que el tenis australiano no gana en París desde Margaret Court, en 1973.
Errani, ganadora este año de los títulos de Acapulco, Barcelona y Budapest, tiró la raqueta al ganar el partido, se dejó caer al suelo y se tapó los ojos, para llorar después de alegría, y firmar en la cámara de televisión, en español, "Vamos".
Esta es la primera vez que Errani jugó una semifinal de un 'Major' y, por lo tanto, la del sábado será su primera final. Su mejor tarea previa la había cumplido este año, en Australia, al arribar a cuartos. En París nunca había pasado de la segunda rueda.
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