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NBA: El 'Big Three' de los Boston Celtics pudo haber jugado su último partido.



Kevin Garnett titubeó; parecía perdido en el tiempo, tratando de detenerlo. Su mente quizás sobresaturada con las memorias de los pasados cinco años y la decepción del momento. No quería salir de la cancha; no quería que la temporada terminara; no parecía listo para enfrentar el fin.
Cuando eventualmente salió de la cancha, su emotivo encuentro con el coach Doc Rivers sentenció la eliminación de los Boston Celtics y probablemente marcó el punto final a la era de los 'Tres Grandes' con la franquicia más exitosa en la historia de la NBA.
Si bien el Miami Heat dejó claro que son el mejor equipo actualmente en la Conferencia del Este, Boston demostró en causa perdida que la palabra campeón no sólo le aplica al ganador.
Los Celtics se fueron dejándolo todo en cancha, tirando todo lo que tenían. Inspirados por las palabras de un emocional Rivers previo al séptimo juego de la final del Este, los veteranos canasteros de Boston batallaron 'mano a mano' con Miami por 40 minutos, antes de quedarse sin gasolina en el tramo final de una derrota 101-88. Boston iba al frente 82-81 a ocho minutos del desenlace, pero apenas marcó seis tantos el resto del camino, fallando nueve de 12 tiros, incluyendo de 5-0 del área de tres puntos. El Heat, por su parte, cerró de 13-7 en disparos para un total de 20 puntos, asegurando su segundo avance consecutivo a la Final de la NBA.
El marcador no fue indicativo del tipo de juego que fue: reñido, cerrado, físico. Típico del estilo que caracterizó a Boston durante la época de Garnett, Ray Allen y Paul Pierce.
Parece que fue ayer que Garnett y Allen eran adquiridos por unos Celtics desesperados por regresar a relevancia. No ganaban un título desde 1986, no participaban en una Final de la NBA desde 1987, y venían de tocar fondo con una de las peores demostraciones (24-58) en su historia. Pero todo cambió para la campaña 2007-08. El plan era simple: unir al delantero Garnett y al escolta Allen con el alero Pierce, y apostar a que sus talentos individuales lograran encontrar ritmo en conjunto con un singular objetivo: ganar de cualquier manera posible. Sacrificando números individuales y jugado defensa, eso hicieron.
Cinco años más tarde, los 'Tres Grandes' probablemente jugaron su último partido de la NBA, dejando un legado ganador en una franquicia que no probaba champán desde los tiempos de Larry Bird. Egos a un lado, la rudeza de Garnett, la puntería de Allen y el juego completo de Pierce fueron perfecta simetría en el tabloncillo, y junto al sensacional Rajon Rondo, se combinaron para ganar cinco títulos divisionales con el 17mo campeonato en la historia de la franquicia en su primer año juntos.
Con Garnett, Allen y Pierce como líderes, los Celtics acumularon marca de 11-4 en series de postemporada en sus cinco campañas juntos con dos apariciones en la Final de la NBA. En comparación, de 1987 a 2007, los Celtics perdieron 12 de 22 contiendas de playoff, incluyendo una sola final.
Pudo haber sido más. Una rodilla lastimada afectó a Garnett en el 2008-09, y un año más tarde Kendrick Perkins se perdió el decisivo choque por el campeonato con los archirivales Los Angeles Lakers. Pero a través de todo, los Celtics se convirtieron en el equipo número uno del Este, y utilizaron su defensa, experiencia, cría y talento de Salón de la Fama para ser el primer gran rival en la carrera de LeBron James.
El tres veces MVP de la NBA cargó a los Cleveland Cavaliers a su única final en el 2006-07, justo antes de que Garnett y Allen llegaran a Boston. En dos ocasiones los Celtics frustraron a James y los Cavaliers en la postemporada, simbólicamente obligándolo a llevarse sus talentos a South Beach en su intento por ascender al trono del Este permanentemente.
Las últimos dos temporadas han visto a James dejar de ser la pera loca de Boston, con el Heat pasando a ser el quinteto dominante en la conferencia gracias a su versión más joven y atlética de los 'Tres Grandes'. No obstante, eso no le resta mérito a los logros de los Celtics de Garnett, Allen y Pierce, incluyendo su improbable avance a la serie final del Este tras una campaña regular recortada que se supone fuera veneno para sus veteranas piernas.
Digno de su carácter, Boston nunca se rindió, batallando a su rival en cancha con una mano y al 'Padre Tiempo' con la otra. Ambas contiendas perdidas, ahora la gerencia decidirá si firmar de vuelta o no a Garnett (36 años) y Allen (36), ambos agentes libres; no se espera que los dos estén de vuelta. Sin embargo, los Celtics se encuentran en una buena situación, a pesar de Pierce tendrá 35 años de edad al abrir la próxima temporada. Tienen una súper estrella en Rondo, Rivers es de los mejores técnicos en el deporte, y Danny Ainge y la gerencia tendrán dinero para gastar y mantener viva la cultura ganadora que crearon sus 'Tres Grandes'.
Pierce, quien sufrió por nueva temporadas sin mucho éxito en Boston antes de la llegada de Garnett y Allen, lo dijo mejor tras la derrota final en Miami. "He sido muy afortunado por poder jugar con dos de los mejores jugadores en la historia como Kevin y Ray, más uno en ascenso como Rondo, quien tiene un gran futuro. Hay muchos jugadores en mi posición que nunca recibieron la oportunidad. Estoy muy agradecido por estos últimos cinco años".
Y esa es la verdad.

ESPN.com