Timothy Bradley Jr. salió con los brazos en alto de su combate ante Manny Pacquiao pero terminó sentado en una silla de ruedas con dos alegadas lesiones en los tobillos.
"Conmocioné al mundo. Estoy todavía impactado y no sé ni que decir", dijo Bradley en la conferencia de prensa tras la pelea en la que venció a Manny Pacquiao en una controversial decisión el sábado en el MGM Grand de Las Vegas.
Bradley anunció que andaba en silla de ruedas porque en el combate se lastimó dos tobillos, uno más serio que el otro, y dijo que ambos estaban inflamado y requerirían ser sometidos a pruebas de Rayos-X en un hospital.
Bradley explicó que el tobillo izquierdo se lo lastimó en el segundo asalto al doblárselo cuando pisó al árbitro en un movimiento sobre el entarimado. Dijo que la lastimadura le hizo estar un poco más estático en los primeros asaltos y que recibió en ellos potente castigo de parte de Pacquiao pero que más adelante en la pelea, superó el dolor en sus pies motivado por su esquina y el recuerdo que estaba en la pelea de su vida para poder atacar a su rival con más jabs y sacar lo que aseguró fue una convincente victoria.
"Siempre soñé con esto desde que era un niño. Pacquiao es un guerrero fuerte, fuerte. Puede pegar con fuerza y velocidad y lo tiene todo. Pero hice lo que tenía que hacer. Muchos puede pensar que lo que me conectaba eran golpes pero me defendí muy bien. Muchos de esos aparente golpes no me entraron", dijo Bradley, quien mejoró su récord a 29-0, con solo 12 nocauts.
El atleta natural de California señaló que lamentó que la decisión final fuera controversial para muchos. Dijo que en la revancha en noviembre, demostrará que mereció el triunfo.
"Escuché los abucheos tras el resultado. Eso está bien. Tenemos que pelear otra vez para convertir el resultado en uno decisivo. Corregiré los errores que hice y no dejaré dudas", dijo Bradley.
Bradley abundó que la torcedura del tobillo izquierdo en el segundo asalto sumado a un mullido piso del cuadrilátero le afectaron al principio del combate sus movimientos defensivos sobre el ring. Y reconoció que la pegada de Pacquiao le podía hacer daño. Sin embargo cuando comenzó a moverse en defensa lateral y utilizar sus movimientos defensivos de cintura, según él, neutralizó por completo a Pacquiao.
"El falló muchos golpes que la gente cree me dio. Hacia el principio de la pelea me conmovió varias veces pero luego con el jab pude controlar la acción", dijo Bradley.
El peleador, que sería llevado al hospital para evaluar la condición de sus tobillos, abundó que su segundo tobillo se lastimó alrededor del sexto asalto en medio de la fatiga. Dijo que sintió una especie de golpe interno. Temía que podía tener una fractura.
"Pero neutralicé todo el dolor. Toda mi vida estuve soñando con este momento y no lo podía desaprovechar. La esquina así mismo me reto. Y lo hicimos. Sorprendimos al mundo. Soy el nuevo campeón welter y vencí al mejor libra por libra", dijo Bradley.
Bradley dijo que en el combate sintió a un Pacquiao fuerte y sólido. Lo describió como el peleador más completo que ha enfrentado en su carrera. Admitió que en ocasiones estuvo en peligro pero supo amarrarse para salir adelante. De otra parte, Bradley estuvo convencido en todo momento de su victoria. Nunca pensó que estaba atrás en las tarjetas y nunca dudo que podría recibir el voto favorable de los jueces a pesar que de entrada a la pelea su entrenador Joel Díaz había dicho que tendría que buscar un nocaut para poder salir con una victoria.
Díaz, de hecho, también dijo que no tuvo duda de su victoria.
"Timothy nunca estuvo en serios problemas como Manny acostumbra a poner a sus rivales. No tenía dudas de la victoria", señaló el jubiloso entrenador justo antes de irse con Bradley hacia el hospital.
Con o sin controversia, ellos disfrutaban el momento.
"Esto se siente muy bien, pero no estoy satisfecho. Escuché los abucheos. Muchos creen que perdí. Así que lo haremos otra vez. Tendremos la revancha el 10 de noviembre", dijo Bradley.
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