Ángel “Piwi” García finalmente recibió el visto bueno médico para participar de lleno en las prácticas con miras a formar parte de la Selección Nacional de Baloncesto.
De hecho, el delantero fuerte estuvo ayer en cancha por primera vez con el resto de los integrantes de la Preselección.
García fue operado de la rodilla derecha en septiembre pasado por segunda ocasión y su recuperación fue más acelerada de lo anticipado.
“Los doctores decidieron que no valía la pena viajar a Memphis y decidieron hacerme unas pruebas de la rodilla, y me dieron la luz verde para poder jugar. Me hicieron un total de cuatro pruebas antes de comenzar a jugar”, explicó García al concluir la sesión mañanera en el coliseo Mario “Quijote” Morales, en Guaynabo.
“La recuperación fue un mes antes de lo pensado, pero fue luego de mucha dedicación y terapias que tuve que hacer para regresar”, agregó.
García tuvo la oportunidad de participar en la repetición de jugadas defensivas y ofensivas junto con el centro Peter John Ramos.
“Quisiera jugar todo el tiempo, si me dejaran, para ir cogiendo el feeling del juego. Hay que cogerlo otra vez poco a poco y eso toma varios días, pero llega. En la primera práctica me sentí un poco raro, ya que no es lo mismo estar siete meses tirando solo, sino que tengo a Peter John dando golpes, pero todo salió bien”, comentó.
Por Carlos González / Primera Hora