5/18/2012 07:40:00 p.m.
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Pese al duro golpe recibo el miércoles en Oklahoma City, el entrenador deLos Angeles Lakers se mostró confiado de cara a los próximos dos partidos de local.
La derrota por 77-75 ante el Thunder fue dolorosa porque los angelinos encontraron la forma de ahogar la potente ofensiva de los de Scott Brooks, llegando a los últimos dos minutos siete puntos por delante, antes de que todo se desmoronara y el marcador final decretara otra derrota.
Con la serie abajo 2-0, Mike Brown analizó el partido y se refirió a algunas de las claves del traspié y cómo se puede aprender de dicho partido.
"Fuimos más físicos e intentamos implementar nuestra estrategia de mejor manera", dijo el dirigente sobre la diferencia entre el primer partido y el segundo en calidad de visitante.
Al director técnico se lo vio también cansado, y con razón luego de que los suyos aterrizaran en Los Angeles en media madrugada. Brown explicó que este factor fue importante, pero que no fue la gran razón por la que están por detrás en la eliminatoria. A su vez, avisó que los suyos no tienen de qué quejarse ya que podrían haber derrotado a Denver mucho antes, teniendo en cuenta la ventaja de 3-1 que poseían y la chance desperdiciada de rematarlos en casa en el quinto juego.
"Sabemos que podemos jugar mejor", aclaró. "Estábamos un poco cansados pero no es excusa. Ellos ganaron en cuatro juegos y nosotros en siete. Quizás deberíamos haber ganado en cuatro". Brown explicó que dirigir a un plantel veterano es una ventaja en este tipo de situaciones, ya que saben tolerar y manejar mejor este tipo de situaciones adversas.
"Para un equipo veterano es un poco más fácil, al igual que lo fue luego de perder por 30 el partido anterior", remarcó. "Debemos olvidarnos y salir a jugar el siguiente partido".
El cambio de cara de los Lakers se debió a su estelar actuación defendiendo el 'pick and roll' del Thunder y a la presión ejercida ante Kevin Durant y compañía. Los angelinos en repetidas ocasiones optaron por atrapar a la tropa de Brooks, con resultados muy satisfactorios. De todos modos, Brown no hizo alarde de la estrategia ni de cómo la implementaron, y avisó que es casi obligatorio que mantengan esa intensidad en el resto de la serie.
"Lo que hicimos no fue nada especial", dijo Brown con un toque de exagerada modestia, teniendo en cuenta la transformación angelina de un juego al siguiente. "En esta parte de la temporada si no podemos mantener el esfuerzo no merecemos ganar".
El ex estratega de los Cleveland Cavaliers aseguró que su postura y disposición desde la banca son importantes ya que no quiere mandar un mensaje equivocado a sus pupilos. Además volvió a repetir que hay ciertas cosas que ya no surgen efecto en la etapa de 'playoffs'.
"Debo asegurarme de estar calmado y distendido durante el partido", avisó. "Si [sus jugadores] ven pánico o preocupación de una manera negativa pensarán que no les tengo fe y no les hará bien. Trato de no gritar mucho porque en esta parte de la temporada eso ya no sirve".
Sin dudas, una de las claves del problema en el que se encuentran los Lakers en este momento es la falta de producción desde el puesto de armador. Es por eso que todos apuntan al pobre desempeño de Ramón Sessions, quien llegó a la ciudad angelina con el cartel de salvador.
El base, de previo paso por Milwaukee Bucks,Minnesota Timberwolves y los mencionados Cavs, fue adquirido para reemplazar al veterano Derek Fisher y para imprimirle atletismo, velocidad y defensa a una posición desguarnecida. Sin embargo, luego de un alentador primer mes, sus aportes se han ido diluyendo, perjudicando las aspiraciones de los angelinos. Ante el Thunder, Sessions ha logrado sólo cuatro puntos, cuatro rebotes y tres asistencias en dos juegos y 50 minutos en cancha.
"Tiene que ser agresivo", sentenció su entrenador, opinando sobre el estilo de juego del ex jugador de la Universidad de Nevada. "Tiene luz verde para tirar y si termina con 20 tiros seré el primero que diga que está bien. Ninguna parte de su juego puede ser pasiva".
Por último, Brown quiso zanjar la polémica sobre la última jugada del partido, que acabó con un triple fallado por Steve Blake a segundos de la finalización del encuentro, en la que fue la chance más clara que tuvieron los Lakers sobre el final.
"La realidad es que podemos dibujar un millón de jugadas para Kobe pero no siempre va a poder estar abierto", comentó acerca de por qué Kobe Bryant no fue el lanzador. "Es por eso que hay otros cuatro jugadores en cancha y alguien más estará desmarcado gracias a sus movimientos y adonde va. Tengo fe en todos. Metta [World Peace] es un gran pasador, Blake estaba solo y tuvo una gran chance".
El entrenador se explayó sobre la intensión inicial y señaló cómo fue que Blake terminó tomando el disparo más importante de la duela.
"La idea era que Kobe fuera al tope de la llave y que luego escapara la marca [de Thabo Sefolosha] para poder darle el balón y que pudiera tirar o penetrar", explicó sobre la maniobra diagramada de antemano. "Sefolosha fue bien cubierto pero [Serge] Ibaka se dio cuenta e hizo un gran trabajo de marcar a Kobe. Eso causó que Kobe arrastre la marca de dos jugadores y Blake quede solo en la esquina".
Queda claro que los angelinos deberán igualar su actuación defensiva y mejorar mucho en ataque para poder volver a meterse en la serie. Una victoria holgada les inflaría el pecho y sería una inyección anímica para un equipo que, cuando tiene confianza, puede llegar a ser leal.
Especial de ESPNDeportesLosAngeles.com