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NBA Playoffs: Los Angeles Lakers volvieron a lucir bien y se adelantaron 2-0 en la serie ante los Denver Nuggets. ¿Son candidatos a ganar otro título?



Los Angeles Lakers se alzaron con una victoria que durante el transcurso del partido fue más cómoda de lo que indicó el marcador final, pero que no fue fácil de conseguir. El halago por 104-100 les dio una tranquilidad importante de cara al tercer juego de la serie ante los Denver Nuggets, pero también dejaron en descubierto algunas facetas en las que los angelinos pueden mejorar para avanzar de ronda. Sin embargo, supieron reponerse y empiezan a tomar envión.
Mike Brown advirtió en la previa del juego que los visitantes saldrían a proponer un ritmo frenético y la profecía fue totalmente acertada. Los pupilos de George Karl intentaron acelerar el tempo y trataron de convertir el duelo en un golpe por golpe, un intercambio de canastas contante. Si bien los Nuggets nunca estuvieron en ventaja en el partido, tampoco nunca perdieron chances hasta el bocinazo final. Esto se debió a un esfuerzo en conjunto mucho mejor que el del primer partido, disputado también en el Staples Center el domingo pasado.
En la primera mitad, Denver consiguió lo impensado: superaron a los Lakers en la batalla de los rebotes, pese a lidiar con Andrew Bynum y Pau Gasol en un nivel superlativo. La actividad del delantero Kenneth Faried y el centro JaVale McGee fue fundamental, y de alguna forma contrarrestó la paupérrima puntería de los hombres del perímetro.
El entrenador de los Lakers puso énfasis en esto y volvió a recordar la importancia de controlar el ritmo del partido. "Lo más importante es que nos enfoquemos en defender sus contragolpes y no les dejemos anotar canastas fáciles", avisó. "Y también prevenir que capturen rebotes ofensivos".
Los angelinos mostraron una capacidad fundamental a la hora de ganar partidos, series y títulos. Los ajustes realizados al medio tiempo fueron clave, e incrementar la captura de rebotes se convirtió en prioridad. Fue ahí donde Jordan Hill tomó protagonismo. "Sigue produciendo para el equipo," señaló su entrenador. "Su actividad para proteger la pintura y agarrar rebotes y anotar nos ha ayudado mucho".
Brown anunció que no tiene intenciones de limitar los minutos del delantero, y que no se ve cambiando su rol. A Hill se lo vio muy contento con su nuevo protagonismo y demostró que sus problemas legales fuera de la cancha no lo afectan cuando entra a ella. "Solo estoy tratando de ganar el anillo", se sinceró. "Es mi primera vez en la postemporada y solo quiero divertirme y ayudar a mi equipo de la forma que sea necesaria".
El delantero acabó el partido con dolor en la espalda luego de una caída estrepitosa durante el juego pero se mostró confiado de que nada lo desviará de su rumbo.
"Para tener éxito no puedo dejar que nada me distraiga", remarcó. "No es difícil abstraerse. Solo pienso en lo que más quiero y eso es ganar. Esa es la actitud que tenemos en el camerino".
La figura de los Nuggets fue el armador Ty Lawson, que finalizó la duela con 25 puntos y siete asistencias. El jugador explicó que cambió en su actitud entre ambos partidos y en qué volvieron a fallar.
"Estuvimos más cerca, pero no podemos quedar 20 puntos por detrás y tratar remontar", avisó. "Eso requiere demasiada energía. Tenemos que ayudarnos en los rebotes y ayudar a nuestros defensores. No podemos dejar que un equipo como los Lakers nos ganen en ese aspecto porque es lo que les da ventaja".
Karl se lamentó en que su equipo mostrara dicha intensidad a partir del segundo juego.
"Ojalá hubiéramos jugado así en el primer partido porque quizás lo hubiéramos ganado", apuntó. "Somos jóvenes y estamos aprendiendo. Jugamos un buen baloncesto pero no metimos muchos tiros. No estamos tirando bien pero tenemos más hambre de victoria".


Karl dio en la tecla en cuanto a la falta de puntería de los suyos. Los Nuggets solo encestaron cuatro de sus 19 intentos desde el perímetro, y aunque los Lakers también tuvieron una noche para el olvido en la misma categoría, a ellos les costó la derrota. Al no tener un anotador regular en el poste bajo, los de Colorado dependen mucho de los triples que puedan aportar Danilo Gallinari, Arron Afflalo y Lawson. Estos tres lanzaron para menos de 10% desde el arco.
Brown explicó la estrategia de los suyos para controlar el perímetro.
"Tratamos de perseguir a sus tiradores", afirmó. "Es difícil porque son muy buenos en la pintura y tienen facilidad para penetrar y pasar el balón. Tenemos que multiplicar nuestro esfuerzo, ayudando en la penetración y en el tiro.
Ellos también erraron algunos tiros sin marca pero sabemos que ese es su estilo de juego y debemos controlarlo". Otra clave para el triunfo angelino fue la explosión ofensiva de Bynum. El centro tiene pasajes en el juego en los que parece incontenible, anotando a placer cuando se encuentra bien posicionado en la pintura. El de Nueva Jersey, de labor histórica defensivamente en el primer juego, se dedicó aportar en ofensiva en el cotejo del martes.
"Relajaron un poco sus dobles marcajes", argumentó el centro. "Fue por eso que pude sacar provecho".
A Bynum se lo notó muy enfocado y se ilusionó con la importancia de ganar un juego de visita en Denver.
"No querremos volver a Denver [para un eventual sexto partido]", advirtió. "Entendemos lo que significaría si ganamos asique saldremos con mucha agresividad".
Al ver las estadísticas del juego, hay que hilar muy fino para encontrar grandes razones que inclinaron la balanza. Es por eso que Karl, entrenador de muchas batallas, explicó una ventaja fundamental de los Lakers.
"Creo que es la experiencia que tienen entre Gasol y Kobe", concluyó. "La determinación de Kobe para alcanzar la victoria cae bajo el nombre de experiencia. Es un talento mental y por eso nuestros jugadores deben entender que para ganar necesitamos que cinco o seis muchachos jueguen a un alto nivel".
La victoria dejó un sabor dulce en el paladar de los de Brown. A pesar de no jugar un partido perfecto y de no superar ampliamente a su rival, les toca viajar a Colorado con una ventaja de 2-0, sabiendo que defendieron a capa y espada su localía. También saben que ahora más que nunca la presión estará del lado de los Nuggets, y que al ser un equipo inexperto esto les puede pesar y hacer que el calor de sus fanáticos se les vuelva en contra. Los Lakers demostraron que pueden hacer ajustes y que tienen armas, actitud y experiencia para darle un dolor de cabeza a cualquiera, y poco a poco lo van demostrando. Habrá que prestarle atención a la tropa angelina porque sus jugadores no solo están jugando bien, sino que saben lo que se necesita para ganar un anillo.




Por Rodrigo Azurmendi
ESPNDeportesLosAngeles.com