La verdadera temporada de Miami Heat se apresta a comenzar, y en el caso de ellos, no es una exageración.
A pesar de todo eso, el Heat es uno de los claros favoritos para ganar el campeonato, lo que dice más de la grandeza de James que del talento y la producción del equipo en general. El estelar alero ha tenido una brillante temporada haciendo de todo en cancha, y debe añadir un tercer premio del Jugador Más Valioso a su colección.
Claro está, James necesita ayuda para ganar ese elusivo primer título, más aún cuando tiene mucho que demostrar luego de su descalabro individual en la final del año pasado contra los Dallas Mavericks. Ningún jugador entra a la postemporada con más presión en sus hombros, pero el ex cavalier parece enfocado ante el inmenso reto.
Veamos lo mejor y lo peor de Miami a unos días del inicio de la postemporada.
LO BUENO
Todo lo relacionado con el Heat empieza y termina con James, cuya línea de 27,1 ppj, 7,9 rpj y 6,2 apj es incomparable en la NBA. El alero ha mejorado su juego en varios aspectos para no sólo ser el mejor distribuidor del balón en el equipo, sino también su mejor jugador en la pintura, tirando para un por ciento de .531 en sus tiros de campo. Y no olvidemos su defensa, de alta calidad y digna de ser premiada con el galardón del mejor jugador defensivo.
Todo lo relacionado con el Heat empieza y termina con James, cuya línea de 27,1 ppj, 7,9 rpj y 6,2 apj es incomparable en la NBA. El alero ha mejorado su juego en varios aspectos para no sólo ser el mejor distribuidor del balón en el equipo, sino también su mejor jugador en la pintura, tirando para un por ciento de .531 en sus tiros de campo. Y no olvidemos su defensa, de alta calidad y digna de ser premiada con el galardón del mejor jugador defensivo.
Cuando James, Wade (22,1 ppj, 4,8 rpj, 4,6 apj) y Bosh (18,0 ppj, 7,9 rpj) están en ritmo componen el mejor trío de canasteros en un equipo, a pesar de que sus talentos en el tabloncillo no siempre se complementan a la perfección.
El Heat es el único quinteto en la NBA entre los mejores seis en puntos por juego (98,9) y puntos permitidos por juego (92,3), y su diferencial de +6,6 ppj es sólo superado por el de Chicago (+7,9) y San Antonio (+7,2). Su juego en transición es dinámico y tienen la facilidad de poder anotar puntos en bonches, gracias a la explosividad de James y Wade; lo mismo se puede decir de la defensa, especialmente en el perímetro.
LO MALO
Miami tiene serios problemas en la banca y debajo de los tableros, a parte de los lapsos mentales que James parece sufrir en juegos importantes.
Miami tiene serios problemas en la banca y debajo de los tableros, a parte de los lapsos mentales que James parece sufrir en juegos importantes.
Ningún otro jugador fuera de los 'Tres Grandes' anota en doble dígito, y de la banca no surge nadie constantemente para producir y ayudar en el juego ofensivo. Udonis Haslem (6,0 ppj, 7,4 rpj) y Shane Battier (4,8 ppj) brindan experiencia y defensa, pero sus contribuciones son limitadas con el balón. Miami cruza los dedos de que Mike Miller (6,0 ppj) o el novato Norris Coles (6,7 ppj) logre mejorar su producción en los playoffs con la segunda unidad.
Esa falta de contribución ofensiva se nota más aún en la pintura, donde James es el mejor jugador a pesar de que se supone que Bosh domine el área. El delantero fuerte jamás ha sido un canastero físico, más contento tirando el balón desde el perímetro que batallando cerca del canasto. Peor aún, sus números reboteando dejan mucho que desear, y contribuyen al pobre desempeño de Miami en ese renglón; marchan 18vos en rebotes por juego con promedio de 41,8.
Finalmente, Wade, sin duda el líder y alma del quinteto. Cuando saludable es uno de los mejores tres o cuatro jugadores en la NBA, pero varias lesiones afectaron su rendimiento en la campaña regular. Aunque luce preparado para los playoffs, y de seguro lo dará todo, tiene que estar en su mejor forma posible para ayudar a James en la búsqueda del segundo campeonato de la franquicia.
por Víctor O. López ESPNDeportes
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